¿Acabó el Imperio Romano de Occidente en el 476?

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La historia suele situar el fin del Imperio Romano de Occidente en el año 476, cuando Odoacro, jefe de la tribu de los Hérulos depuso al joven emperador Romulo Augusto y, alegando que con un emperador era más que suficiente, envió las insignias imperiales a Constantinopla, donde gobernaba el emperador Zenón, dándose así por concluido el imperio en Europa Occidental. Esta historia es cierta a medias, y dependiendo de para quien, tomada como efectiva o no.
Lo cierto es que cuando el heraldo de Odoacro entró en la corte imperial de Oriente, Zenón ordenó entregar las insignias a un hombre que vivía en Salona (Costa Dalmática), su nombre era Julio Nepote.
Pero, quien era este tal Julio Nepote, y por qué se le hacían entrega de tales honores.
Resulta ser que Julio Nepote, era el emperador romano exiliado de Italia un año antes, cuando el padre de Romulo Augusto, Orestes, tomó el poder y obligó al Augusto a abandonar Italia en un barco.
Un año antes, en el 474, Julio habia llegado a Italia desde Constantinopla para deponer al usurpador Glicerio y restablecer el poder imperial en lo que quedaba del imperio occidental. Hombre capaz en el arte de gobernar, comprendió que la situación del imperio era la de un moribundo y que para mantenerlo con vida debía reconocer la soberanía de los territorios en poder de los bárbaros y quedarse para su gobierno con las provincias que aun controlaba totalmente, empezando así de nuevo.

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Pactó primero con los Visigodos donde consiguió un trato muy ventajoso, recuperando incluso las tierras de la actual Provenza, también logró pactar con los Burgundios y dejar medianamente estable el limes de los Alpes. Obtuvo del general romano Siagrio, que gobernaba en la Galia del Norte (Soissons) su lealtad a la corona imperial, aunque sus triunfos no fueron completos, pues los Vándalos del Norte de África no aceptaron el cese de sus saqueos a las costas de Italia. Por ello, el emperador planificaba en envío de una flota romana para recuperar las islas de Corcega y Cerdeña y privar a los bárbaros de las dos estaciones navales que les ponían a tiro de piedra de la península itálica. Para ello, reorganizó lo que le quedaba de ejército y nombró como Magister Militvm a Orestes, un antiguo oficial de Atila y que ahora ostentaba el rango de comandante supremo de las fuerzas imperiales, por aquel momento muy debilitadas y llenas de tribus bárbaras en sus filas. Lo cierto es que Julio Nepote hizo en su escaso año de reinado lo que haría cualquier gobernante capaz dentro de sus limitadas opciones, pero, por desgracia para él, no era bien visto en el seno del senado romano, que lo veían más como un espía de Constantinopla que como un gobernante. Hecho que seguramente hizo mover los entramados de la conjura y finalmente, en Ravena, Orestes lanzó un rebelión que le costó a Julio Nepote su exilio a Dalmacia.
Al deponer Odoacro a Romulo Augusto y no elegir un nuevo emperador, Zenón dispuso que el legítimo Augusto de occidente estaba vivo y era de facto, el soberano al que Odoacro debía rendir pleitesía.
Odoacro decidió acatar los dictados de Constantinopla y nombrar de manera legal a Julio Nepote como emperador, acuñando monedas con su nombre y efigie en toda Italia. Lo mismo hizo Siagrio desde la Galia, que seguía manteniendo sus territorios bajo control romano y se declaraba como general leal del emperador.
De esta manera, en el 476, aún existía el Imperio Romano de Occidente, con el Augusto Julio Nepote como emperador, aunque, cierto es, que más de manera nominal que real, ya que este sólo tenia gobierno real en Dalmacia, pero no perdió el tiempo. Desde Salona logró disponer de un pequeño ejercito al mando del general Ovidia y una red de espías con el propósito de deponer a Odoacro y retomar el poder en Italia, tarea que esperaba lograr si el senado y la aristocracia le daban su apoyo, pero Odoacro no estaba quieto, descubrió que el obispo de Salona no era otro más que el depuesto emperador Glicerio, antiguo rival de Nepote por el trono de occidente y que este le había perdonado la vida por considerarlo un hombre piadoso de Dios.
Odoacro y Glicerio mantuvieron una relación cordial de manera secreta y lo cierto es que a mediados del año 480 d.c., cuando los planes del emperador para retomar el control de Italia estaban a punto de materializarse, una conjura de sus propios soldados le dieron muerte.
El magnicidio no fue casual, muy posiblemente instigado por Glicerio con oro procedente de las arcas de Odoacro, el cual tuvo noticia que en el testamento del emperador Julio Nepote, aparecía como heredero de sus dominios el imperio oriental si este no tenía un heredero firme, por lo que las tierras de Dalmacia fueron incorporadas inmediatamente a los dominios de Zenón.
Odoacro, a uña de caballo invadió Dalmacia y derrotó a Ovidia, el antiguo general de Julio Nepote, incorporando Salona a su reino, ya de esta vez, sin emperador occidental, pues Zenón tomó para si las insignias del asesinado Julio Nepote.
y, tras este relato, ¿porqué estos hechos cayeron en el olvido y apenas se sabe nada de ello?.
Durante muchos años, durante la Edad Media, los relatos de la vida de Julio Nepote fueron confundidos con los de Juliano el Apóstata y por ello, confundidos y olvidados. el término Nepote significa sobrino y de ahí la confusión con julio, que era conocido como el sobrino de su antecesor. En el caso de Julio Nepote, era el sobrino del emperador León I el tracio, el cual fue quien lo envió a occidente años atrás.
Por ultimo, que fue del Glicerio, el antiguo usurpador del trono occidental y obispo de Salona en el 480. Pues, según parece relatar una crónica, Odoacro le premió sus “servicios” nombrándolo obispo de Mediolanvm (Milán), donde parece ser que acabó sus días en paz, aunque esta fuente no es del todo fiable, es muy posible que así fuera.
De modo que si nos ceñimos a esta historia, el imperio de occidente desapareció en el año 480 y no en el 476, siendo “El sobrino Julio” el ultimo emperador romano de occidente.

Iago Rodríguez Díaz. Licenciado en Historia por la UNED. Doctor en Historia por la Universidad Complutense con la tesis doctoral acerca de “Los ejércitos romanos desde la monarquía etrusca hasta la caída de Occidente y su repercusión en la mentalidad militar”. Militar de Carrera y miembro del grupo de reconstrucción histórica “Legio VII Gemina Cohors VI Lemavorvm”.

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