Durante unas pruebas realizadas en el White Sands Missile Rang de los EEUU, desde unas instalaciones con todos los sistemas de tiro necesarios para lanzar el nuevo misil SM-6, enlazaron con el F-35, que gracias a sus sensores, transmitieron los datos de un misil de crucero. Con estos, el SM-6 fue lanzado e interceptó la amenaza, simulando de esta manera una posible situación en el mar. Por tanto, no fue necesario utilizar los radares “embarcados” para derribar el misil, sino el del F-35.

Esta nueva capacidad forma parte del Naval Integrated Fire Control-Counter Air, un sistema capaz de fusionar los datos provinientes de distintas fuentes, mejorando tanto las capacidades de ataque como de defensa y siendo mucho más difícil de perturbar electrónicamente. De esta manera, los misiles embarcados pueden ser dirigidos hacia los objetivos confiando en la excelente calidad y fusión de sensores del F-35. Estos objetivos pueden ser tanto aéreos como terrestres, no sólo por el Tomahawk, sino por el SM-6, que tiene doble uso, antiaéreo y antibuque.

3 Comentarios

  1. […] Pero estos aviones no son solo una plataforma para detectar amenazas, sino un sistema de mando y control aéreo, coordinando a la flota aérea, o actuando de relé entre ésta y los barcos. Incluso su radar ha sido utilizado para derribar un misil de crucero utilizando un SM-6 a través del NIFC-CA, de manera similar a como hizo un F-35, tal y como os contamos aquí. […]

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