Kurt “Panzer” Meyer, el general más joven de la historia militar alemana

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Joven, enérgico y temerario, siempre encabezando las batallas al frente de sus hombres. Soldado de reconocida lealtad al Reich, siempre dispuesto a entregar su vida por sus ideales y por sus hombres, hecho reconocido por el ejército alemán hasta el punto de que el 1 de septiembre de 1944 fue ascendido a SS-Brigadeführer con 33 años, siendo el general más joven de la historia militar alemana. Kurt Panzer Meyer

Apodado por todos como “Panzermeyer”, su comandante Sepp Dietrich le describió como soldado apasionado, un ejemplo clásico del tipo de oficial agresivo y despiadado de las SS, que supo llegar a sus hombres mostrándose a sí mismo. Kurt Panzer Meyer

Temerario hasta el punto de que durante toda la Segunda Guerra Mundial sufrió dieciocho fracturas de diversos huesos, la mayoría provocadas cuando realizaba inspecciones y reconocimientos en moto por sus unidades. Meyer era todo un apasionado del mundo de las motos, se decía que era un auténtico motero de su época.

Hijo temprano de la Leibstandarte, Meyer sólo dejó su amada unidad para ponerse al frente de la 12º SS-Division Hitlerjugend, con la que realizaría actos heroicos durante 1944 en Francia. Kurt Panzer Meyer

Se le acusó de crímenes de guerra al finalizar la contienda, como a tantos otros oficiales de las SS, pero estos nunca fueron contrastados con la realidad y siempre se habló de manipulación en sus acusaciones.

Kurt Meyer fue un ejemplo para muchos jóvenes oficiales alemanes que veían en él y la relación que mantenía con sus hombres, un modelo a seguir.

Su historia comienza como la de tantos otros militares de su generación en un pequeño pueblo de la Baja Sajonia, en Jerxheim el 23 de diciembre de 1010. Meyer es el segundo hijo de un sargento mayor del ejército imperial alemán, y ve con sus ojos de niño la Gran Guerra, escucha las historias de su padre de lo ocurrido y de como este fue licenciado del ejército por sus heridas, y Meyer decide ser militar, pero eso era complicado en la Alemania de los años 20. Se ve obligado a realizar varios trabajos temporales en la ciudad de Schwerin, tales como comerciante, cartero y constructor de carreteras, y allí decide alistarse en la polizei. Schwerin es la ciudad donde se encontraba la academia de la Landespolizei y en 1929 ingresa como cadete en la misma. Es en esta academia donde Meyer se labrará un mote que le durará toda la vida, y donde se comienza a fraguar su reputación de temerario.

Meyer pretendía gastarle una broma a un compañero de academia que consistía en lanzar un balde de agua sobre su compañero de clase desde el techo de un edificio de dos pisos, pero Meyer resbaló y cayó. Aterrizó de pie, pero sufrió más de 20 fracturas en las piernas, resultó bastante bien parado considerando la altura con la que cayó. En pocos meses Meyer estaba perfectamente recuperado y sus compañeros le llamaron “Panzermeyer”, asegurando que en la caída mostró la resistencia del blindaje de un panzer. Este apodo, totalmente apropiado para como era él le acompañaría toda su vida.

Emblema de la División SS Leibstandarte SS Adolf Hitler
Emblema de la División SS Leibstandarte SS Adolf Hitler

El 1 de septiembre de 1930, se une al NSDAP y en 1931 solicita su inscripción en las fuerzas SS de Himmler, donde es aceptado el 15 de septiembre de 1931. Ya en 1932 ostenta el grado de Untersturmführer y es admitido en las selectas filas de la 1.ª División SS Leibstandarte SS Adolf Hitler.

Meyer y el LSSAH participaron en la anexión de Austria como parte del XVI Armeekorps , y más tarde, al mando del general Heinz Guderian, en la ocupación de Checoslovaquia.

En 1939, durante la Invasión a Polonia, la unidad de Meyer actúa bajo las órdenes del general Gerd von Rundstedt. A pesar de que su puesto es estar al frente de una unidad antitanque, la cual no encajaba en absoluto con su carácter por tratarse de una misión muy estática, su actuación llamó la atención de sus superiores . Meyer recibió un disparo en el hombro el 7 de septiembre de 1939, pero a pesar de ello, continuó al mando de la compañía antitanque y recibió la Cruz de Hierro de segunda clase el 25 de septiembre de 1939.

El 7 de septiembre de 1939, Meyer es denunciado de cometer el asesinato de 50 judíos en Modlin como represalia y de someter a un subordinado a una Corte Marcial por desacato a sus órdenes. Kurt Panzer Meyer

Después de la campaña en Polonia, Meyer pidió un nuevo destino en la división, y se lo concedieron, poniéndolo al mando de la unidad de reconocimiento en motocicleta de la LSSAH (15 Kradschützenkompanie). Lideró a los motociclistas del LSSAH a través de la invasión de Francia y los Países Bajos . Durante esta campaña, Meyer fue galardonado con la Cruz de Hierro de primera clase. Kurt Panzer Meyer

A raíz de la invasión de occidente, el 15 Kradschützenkompanie se reorganizó y se amplió a un batallón de reconocimiento, y Meyer fue ascendido a SS-Sturmbannführer.

Durante la Campaña de los Balcanes, Meyer al mando de su 15º Batallón de reconocimiento, recibe órdenes de ocupar el paso de Kleisoura el 13 de abril de 1941 para cortar la retirada griega de la ciudad de Kastoria. Meyer capturó 1.100 prisioneros al realizar un osado ataque a la retaguardia enemiga capturando la ciudad. Por esta acción, Meyer recibió la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro el 18 de mayo de 1941. Kurt Panzer Meyer

Sd.Kfz. 231 8-Rad Kurt Meyer
Sd.Kfz. 231 8-Rad de la LSSAH en Yugoslavia durante la campaña de los Balcanes, 1941. Este vehículo de reconocimiento blindado poseía un cañón de 20mm y una ametralladora MG-34. Bundesarchiv, Bild 101I-158-0094-33 / Kisselbach / CC-BY-SA 3.0.

Durante el asalto a la ciudad, cuando su unidad se quedó trabada por causa del fuego que estaban recibiendo, Meyer lanzó una granada contra un grupo de sus propios hombres para que el ataque no se detuviera. Tal era su temeridad que pronto vieron sus hombres que su comandante no se iba a detener ante nada. Meyer y su batallón se retiraron tras su triunfal desfile por Atenas para reequiparse y estar a punto para la inminente invasión de la Unión Soviética. Kurt Panzer Meyer

En el desarrollo de la Operación Barbarroja en junio de 1941 como parte del Grupo de Ejércitos Sur, su rápida acción relámpago durante esta campaña le ganó el apodo de “Der Schnelle Meyer” (Meyer el rápido). Capturó en un audaz asalto la ciudad ucraniana de Mariupol en el Mar Negro haciendo prisionera a toda una división completa de soldados soviéticos, lanzando a sus hombres literalmente “a la carga”. Por esta acción, Meyer recibió la Cruz Alemana en Oro. Meyer tuvo que ser retirado del frente debido a un accidente de moto y estuvo unos meses de reposo junto a su mujer en Berlín, y regresó al frente en enero de 1942. Kurt Panzer Meyer

De regreso al frente, se encontró ante un escenario oscuro. Las divisiones Waffen-SS habían sido agrupadas como el Iª SS-PanzerKorps bajo el mando de Paul Hausser en el que se encontraba la Leibstandarte, así como también otras divisiones Waffen. Las bajas de estas unidades fueron enormes, tanto en la toma de Rostov como en la retirada de Járkov, en la que Meyer casi muere junto a su unidad por culpa de la artillería soviética.

Fritz Witt (izquierda) y Meyer (derecha), Jarkov, marzo de 1943.
Fritz Witt (izquierda) y Meyer (derecha), Járkov, marzo de 1943.

Por aquellos comienzos de 1943, Stalingrado se había perdido y la situación se tornó sombría para las posiciones en Ucrania, la mencionada retirada de Járkov fue una de las pocas situaciones en las que tropas de las Waffen-SS fueron obligadas a replegarse, pero en este caso se recibieron las órdenes para recuperar la ciudad. Meyer al mando de sus unidades de reconocimiento fue a la vanguardia en la penetración del anillo defensivo de la ciudad y junto a otras unidades al mando de Joachim Peiper desencadenaron la sangrienta tercera batalla por la ciudad de Jarkov. Meyer logró capturar a todo el estado mayor de una división soviética en Jeremejewka y Aleksandrowka. En la fase final de la toma de Járkov, la Leibstandarte fue designada para capturar la enorme plaza central, llamada la Plaza Roja. Meyer, Wünsche y Peiper mandaban los Kampfgruppen que debían asumir la responsabilidad de capturar el centro de la ciudad. Meyer llevó a su batallón a la plaza en una rápida acción, y tras ser cercado logró mantener la posición contra fuerzas soviéticas muy superiores hasta que fue relevado por las fuerzas de Peiper el 13 de marzo. Junto con el Kampfgruppe Peiper y el resto del regimiento de Wisch, Meyer finalmente despejó el centro de la ciudad después de una lucha desesperada y sangrienta. En honor de esta acción, la Plaza Roja fue renombrado Platz der LeibstandarteKurt Panzer Meyer

De nuevo el Herr le acusó por las duras represalias cometidas contra civiles en los alrededores de Járkov. Meyer por sus acciones, recibió las Hojas de Roble de la Cruz de Caballero y sus hombres festejaron su victoria creyendo que el frente del este estaba salvado y que podrían volver a retomar la ofensiva, no sabían que esta sería la última victoria alemana de importancia en suelo soviético, a aquellos hombres les esperaba la cruda realidad de resistir frente a un enemigo que los iba a superar en diez a uno.

Sturmgeschütz III, y Sd.Kfz. 250 junto a la infantería luchando en la I Batalla de Járkov. 25 de octubre de 1941.
Sturmgeschütz III, y Sd.Kfz. 250 junto a la infantería luchando en la I Batalla de Járkov. 25 de octubre de 1941.

Por aquel entonces, en Berlín, Hitler ordenó la creación de una nueva división de las Waffen-SS que se nutriera de tropas procedentes de las Juventudes Hitlerianas, y se constituyó así la 12º SS-Division Hitlerjugend, llamada la división de los bebés de Hitler. Se pretendía que la división fueran tropas de élite y para mandar las nuevas unidades se pensó en trasladar a jefes de renombre de la Leibstandarte para liderarlos en batalla. Se pensó en Meyer para liderar parte de la división, y este abrigaba las esperanzas de comandar la división entera, pero le fue entregado el mando a sus camaradas de combate Fritz Witt y a Max Wünsche. Meyer obtuvo muy a su pesar solo el mando del regimiento 25º SS Panzergrenadiers y un ascenso al grado de SS- Standartenführer, (probablemente la decisión del OKW estuvo basada en la excesiva imprudencia temeraria demostrada por Meyer en acciones anteriores y la juventud de los componentes de la 12ª División que era de apenas 17 años).

Meyer fue trasladado a Bélgica para organizar la formación de la nueva división. Gustav Knittel, uno de sus camaradas le reemplazó en la división de reconocimiento motorizada de la Leibstandarte. Meyer reconocerá en sus memorias que apartarse de su unidad le costó enormemente, por aquel entonces, los mandos de la Leib eran como hermanos entre ellos y entre sus hombres. Kurt Panzer Meyer

El 6 de junio de 1944 los aliados desembarcan en Normandía y la Hitlerjungend se trasladada al nuevo frente de batalla. Meyer se instala en la abadía de Ardenne, donde puede ver los movimientos británicos y poder lograr posiciones defensivas eficaces contra el posterior avance aliado. El resto de la división es enviada a atacar la playa “Sword” y el fuego naval y los ataques aéreos hacen imposible el asalto a la citada playa. En una de estas, el 14 de junio, Fritzz Witt muere a causa de un ataque de la artillería británica y Meyer recibe la orden de comandar la división. Kurt Meyer era así el jefe de división más joven de toda la guerra. Su nombre y su reputación estaban más que justificadas.

A partir de que Meyer se hiciera cargo de la división, continuaron los combates de forma durísima, y el regimiento sufrió graves bajas en las batallas del aeródromo de Capriquet y las aldeas de Concurs, Buron, y Authie. Durante estos combates el lema de Meyer era el de no hacer prisioneros. Fueron tantos combates en el este que, Meyer y sus hombres olvidaban que combatían contra ejércitos occidentales. Kurt Panzer Meyer

Meyer logró mantener la línea norte de Caen, a pesar de varios ataques británicos y ofensivas canadienses. El 4 de julio, la división fue casi reducida a restos sin operatividad, a pesar de ello, Meyer todavía se aferraba al Aeropuerto de Carpiquet mientras que oleadas enemigas trataron de arrebatarle la posición El 9 de julio, Meyer se dio cuenta de que tenía que retirar su división o resignarse a ser completamente aniquilado. Un día después, a pesar de la orden de no retirarse de Hitler, Meyer ordenó que la Hitlerjugend se replegase detrás del río Orne, dejando Caen a los aliados. En poco más de un mes de combates, la Hitlerjugend había sido reducida de 22.000 hombres a poco menos de 5.000. Este fue el precio que pagó por convertirse en una división legendaria que logró resistir los más feroces asaltos aliados, pero ya era tarde, la Alemania de Hitler se moría y sus ejércitos estaban al borde del colapso en el oeste así como en el este. Los jefes militares saben que es cuestión de tiempo que la línea de contención en Normandía se despedace y que los aliados invadan la totalidad de Francia y los Países bajos y avancen hacia Alemania.

Mientras que la división descansaba y se reconstituía en Falaise, junto a otras divisiones alemanas, Meyer fue a visitar a Erwin Rommel. Los dos tuvieron una charla acerca del desenlace la guerra y cuando Meyer le solicitó apoyo aéreo e incursiones para bombardear posiciones de suministro de los aliados, Rommel le dijo que estaba harto de enviar cientos de informes al OKW explicándoles que el poderío aéreo aliado estaba destrozando sus fuerzas, pero que los “señoritos” de Berlín no le hacían caso. Meyer, que tenía a su superior en buena estima, se despidió sin saber que dos días más tarde Rommel sería herido y poco después obligado a suicidarse debido a su posible implicación en el atentado contra Hitler.

Cerrando la Bolsa de Falaise.
Cerrando la Bolsa de Falaise.

Los canadienses comenzaron su asalto sobre Falaise para reunirse con los estadounidenses que estaban tras las líneas enemigas con la esperanza para rodear y destruir las divisiones alemanas. Meyer se dio cuenta en este punto de que más resistencia sólo podía terminar con la muerte o la captura, pero de todos modos dio las órdenes precisas para intentar defender el camino de escape de Falaise. Después de varios días de enfrentamientos y de luchas fanáticas, Meyer se dio cuenta de que era el momento de intentar salvar el resto de su división, reducido a unos 1.500 hombres y escapar de la bolsa de Falaise. Meyer ordenó entonces formar en flecha a sus últimos tanques y, al amanecer, ordenó a sus hombres lanzarse a la carga contra el enemigo. Fue una carga al estilo clásico, como si se tratase de caballería, con la peculiaridad de que al frente, a pie, con sólo una mp-40 en la mano, iba el propio general Kurt Meyer, delante de sus tanques, para animar a sus hombres. Increíblemente lograron romper el cerco, triturando a los sorprendidos defensores, e increíblemente, el general Meyer resultó ileso.

Este hecho le valió a Meyer las espadas para su cruz de caballero, entregadas por Hitler en persona el 27 de agosto de 1944. Kurt Panzer Meyer

El 6 de septiembre de 1944, sólo 5 días después de ser ascendido a SS-Brigadeführer, mientras realizaba labores de exploración en motocicleta disfrazado como capitán de la Wehrmacht en los alrededores del pueblo belga de Durna, fue capturado por partisanos, quienes lo entregan a los americanos. De haber sido reconocido como un SS, probablemente hubiera sido ejecutado en el acto, de hecho los partisanos querían ejecutarlo, fueron los americanos quienes decidieron no hacerlo y fue enviado a Inglaterra a un campo de concentración para oficiales alemanes. Kurt Panzer Meyer

Kurt Meyer siendo juzgado en Aurich
Kurt Meyer siendo juzgado en Aurich, Alemania, diciembre de 1945. Foto del Royal Army (RU).

Meyer es sometido a juicio por crímenes de guerra en 1945 en la ciudad de Aurich, Alemania enfrentando cargos de asesinar a prisioneros de guerra. Se declaró culpable de dichos cargos y no enfrentó cargos por crímenes contra la Humanidad cometidos en territorio soviético o polaco. Sin embargo, Meyer fue percibido como un clásico oficial de personalidad fanática, despiadada y apasionada y fue condenado a muerte en primera instancia. Pero al revisarse su caso, antes de dar cumplimiento a la pena, un segundo juzgado encontró que habían errores y embustes en las evidencias aportadas en contra del general, ya que muchos de sus subalternos actuaron de manera independiente a Meyer. Uno de los jueces, el general Christopher Vokes, estableció que había vacíos en el proceso que no ayudaban a inculpar directamente a Meyer, además el mismo Vokes reconoció que durante la guerra él había hecho ejecutar a prisioneros alemanes, así que en apego al espíritu de la ley se decidió conmutar a Meyer la sentencia de muerte a presidio perpetuo. Meyer pasó cinco años en la Penitenciaría de Dorchester, en New Brunswick, Canadá, donde aprendió inglés. En 1950, a raíz de una solicitud de indulto fue trasladado a una cárcel alemana en Werl y allí, debido a su buen comportamiento y a petición de reconocidas personalidades alemanas, incluyendo la del Canciller Konrad Adenauer, Meyer fue liberado el 6 de septiembre de 1954. Kurt Panzer Meyer

Meyer, ya en libertad apoyó a los veteranos de las Waffen SS en una organización llamada HIAG que, ayudaba a los ex-combatientes de las Waffen-SS. Trabajó como un distribuidor de cerveza en Hagen y se estableció definitivamente en la región de Renania. En 1956 escribió sus memorias que llevan por título “Grenadiers”, en las que apasionadamente enuncia y describe las acciones y el papel de las Waffen-SS durante la guerra.

Meyer falleció en Renania, durante la celebración de su 51º cumpleaños, el 23 de diciembre de 1961 y cuando más de 15.000 personas asistieron a su funeral dejaron claro el aprecio que muchos alemanes profesaban por el joven general. Meyer fue una leyenda como soldado y como héroe. Demostró toda su vida un afán de superación y espíritu de lucha propio de un guerrero, siempre estaba ahí, en primera línea de combate él y su arma para apoyar a sus hombres hasta el final.  Kurt Panzer Meyer

 

Iago Rodríguez Díaz. Licenciado en Historia por la UNED. Doctor en Historia por la Universidad Complutense con la tesis doctoral acerca de “Los ejércitos romanos desde la monarquía etrusca hasta la caída de Occidente y su repercusión en la mentalidad militar”. Militar de Carrera y miembro del grupo de reconstrucción histórica “Legio VII Gemina Cohors VI Lemavorvm“. Kurt Panzer Meyer

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