Durante la pasada crisis ruso-turca, tras el derribo del Su-24M2 ruso por un F-16 turco, el ejército ruso desplegó los sistemas S-400 y S-300F en Siria para dar protección a sus aviones de ataque a suelo. Fue una muestra de fuerza, ya que son capaces de establecer una NFZ (No-Fligh Zone) en cientos de kilómetros a la redonda. También Israel mostró una enorme preocupación con la posible venta de S-300 a Irán en lo más crudo de la crisis nuclear, presionando enormemente a Rusia para bloquear la venta y a EEUU para obtener los F-35A, los únicos que ellos estiman capaces de destruir una batería de ese sistema sin poner en riesgo a los pilotos. misiles S-300 rusos

Estos hechos son muy recientes, pero el largo camino que lleva recorrido el S-300 desde finales de los 70 han demostrado, que a pesar de no haber sido apenas utilizado en combate, es capaz de sembrar enormes preocupaciones allá donde se despliega. Su reputación puede que sea mayor que su efectividad, pero lo que está claro es que ha sido considerado en su momento como el sistema SAM terrestre más capaz del mundo por numerosos especialistas, siendo el S-400 su digno y temido heredero. misiles S-300 rusos

En el caso que queremos traer a colación, Turquía de casi se vio con un sistema de estos en pleno Chipre, hecho que casi causa una guerra que hubiera arrastrado no solo a la isla y a los turcos, sino a Grecia como mínimo. misiles S-300 rusos

 

Prolegómenos

La situación de tensión entre Grecia, Turquía y Chipre proviene en su etapa más reciente tras la invasión de la isla por parte de los turcos en 1974, ocupando la parte afín a ellos con 30.000 soldados y desplazando a decenas de miles de turcos peninsulares de manera obligada a Chipre. Tras esto, la parte ocupada por Turquía se independiza y crea la República Turca del Norte de Chipre, siendo tan solo reconocida internacionalmente por la potencia ocupante. misiles S-300 rusos

Con la ocupación terrestre también se daban contantes violaciones del espacio aéreo chipriota, no teniendo como responder ante estas constantes agresiones a su soberanía. Además, para empeorar la situación, Turquía compra en 1992 12 sistemas lanzacohetes múltiple norteamericano M270A1. En un principio esto no supuso un peligro para Chipre, pero a mediados de los 90 Turquía intenta comprar 24 vehículos más, aunque de manera infructuosa, pero lo que si consigue es adquirir 120 misiles MGM-140 ATACMS en diciembre de 1995. Estos misiles tienen un alcance de 128 Km, por lo que ponen en peligro a buena parte de la isla, y llevan una cabeza de guerra con 950 submuniciones M74 APAM (antimaterial y antipersonal), capaces de cubrir una extensión de hasta 30.000 m2 con un radio letal de cada submunición de 15m. Además de lo indicado, el misil vuela a una velocidad de Mach 3 y realiza maniobras evasivas a lo largo de su recorrido para dificultar su derribo. Cada M270A1 lleva dos misiles de estos. misiles S-300 rusos

MGM-140 ATACMS lanzado desde un vehículo M270
MGM-140 ATACMS lanzado desde un vehículo M270. U.S. Army.

Si bien los cohetes de 227mm no representaban por su alcance un peligro para Chipre, los ATACMS suponían un arma ofensiva en toda regla, que rompía más todavía el balance de fuerzas entre ambas naciones. Tengamos en cuenta que Chipre no contaba con una fuerza aérea con la que plantar cara a la turca, de hecho su Guardia Nacional (como se denominan sus fuerzas armadas) no era una fuerza apenas capaz de oponerse a los 30.000 soldados turcos que estaban estacionados en la zona turco-chipriota. Incluso la griega (HAF) estaba en esa época en clara desventaja numérica (2 a 1 en lo que se refiere a cazas modernos) y algo en calidad.

Por tanto, ante la enorme supremacía aérea turca, unos misiles balísticos tácticos altamente móviles que representaban una amenaza difícil o imposible de evitar incluso con el apoyo de la HAF, desde 1995 Chipre empieza a buscar un sistema de defensa aérea capaz dar una defensa creíble a sus cielos.

El plan a seguir por el gobierno de la isla contemplaba dos frentes al menos, el de intentar incorporarse a la UE, y la compra de los S-300. La compra de los misiles supondría un reto a los turcos que amenazarían con la invasión de Chipre, atrayendo la opinión pública internacional al conflicto latente. La baza de los misiles sería utilizada posteriormente como elemento negociador hacia una desmilitarización de la zona y el abandono de las fuerzas turcas del norte de la isla. misiles S-300 rusos

 

El S-300PMU1

Para entender mejor la postura de Chipre y Turquía respecto a este arma, nada mejor que conocerla un poco. misiles S-300 rusos

Este es un sistema SAM estratégico el cual tiene una capacidad de derribar tanto aviones, como misiles de crucero y misiles balísticos tácticos con una velocidad máxima de 2.8 Km/s. Está compuesto por numerosos sistemas de radar, lanzadores de misiles y puesto de mando entre otros. Veamos las características de cada uno y qué funciones tienen:

Radar de búsqueda y adquisición 64N6 Big Bird 3D. Extremadamente móvil para su peso y complejidad, va montado en un vehículo 8×8 MAZ-74106-9988 y es capaz de desplegarse o replegarse en tan solo cinco minutos, haciéndolo un blanco más difícil para los aviones en misiones SEAD.

S-300Es un radar de antenas en fase que funciona en la banda de 2 GHz (S-Band), con 2.700 elementos en cada cara. La antena rota mecánicamente en azimut y escanea electrónicamente en azimut y elevación. Posee un alcance máximo frente a pequeños cazas de entre 260 a casi 280 Km y en cada barrida puede detectar hasta 200 objetivos, seguir hasta 12 de estos. Además, dispone de una buena protección frente a las interferencias electrónicas, pudiendo localizar la fuente de estos ataques.

Radar de búsqueda y adquisición a baja altitud 76N6 Clam Shell. Este sistema está indicado principalmente contra blancos de baja firma radar que vuelen a muy escasa altura, como misiles de crucero. Es completamente automático y capaz de detectar blancos que vuelen a muy baja altura en ambiente con intensas contramedidas electrónicas.

Puede detectar blancos con un RCS de 0.02 m2 y una velocidad máxima de 2.600 Km/h. Los rangos de detección son hasta los 90 Km si vuela a 450m de altura y 120 Km si lo hace al doble, a 900m.

Radar de dirección de tiro 30N6E. Al igual que el radar Big Bird 3D, va montado en un vehículo todoterreno 8×8 y es puede desplegarse y replegarse en los mismos intervalos de tiempo. Con un alcance de detección máximo de 200 Km, puede detectar hasta 100 blancos, enganchando 6 de ellos y guiando a dos misiles por cada uno para aumentar la probabilidad de derribo. También es capaz de detectar objetos con una firma radar pequeña (RCS 0.02) para su derribo.

Radar 30N6 Tomb Stone de Grecia. misiles S-300 rusos
Radar 30N6 Tomb Stone perteneciente a Grecia.

Puesto de mando y control 83M6E. Capaz de controlar hasta 12 vehículos lanzadores, cada uno con de dos a cuatro misiles 48N6.

Misiles 48N6. Tienen un alcance máximo de 150 Km contra aviones y de 40 Km en el caso de misiles balísticos, alcanzando una velocidad de hasta Mach 7 y maniobrando hasta 25 G. Su cabeza de guerra de algo más de 140 Kg de fragmentación asegura la destrucción de cualquier objetivo que vuele hasta los 2.8 Km/s. La altitud mínima a la que pueden destruir un blanco es de 6 a 9 metros, por lo que puede dar cuenta de cualquier avión en vuelo rasante o misil de crucero. La máxima es de 27 Km.

Los datos que dan las fuentes rusas de probabilidad de derribo ante los distintos tipos de blancos son los siguientes: 80-93% contra aviones, 40-85% para misiles de crucero y 50-77% en el caso de TBMs.

 

Estallido de la crisis

Un 3 de enero de 1997 se filtra a un medio chipriota la supuesta compra del sistema S-300 por parte de su gobierno, haciéndose oficial dos días después, aunque los detalles son escasos y la incertidumbre crece ante semejante bombazo.

La respuesta de Turquía no tarda en darse, y el 10 de enero empiezan las amenazas, bastante desproporcionadas. El Ministro de Asuntos Exteriores turco, Tansu Ciller, amenaza con destruir los misiles, pues los considera unos sistemas ofensivos, y con un bloqueo a la isla, acusando a Chipre de crear una crisis. Además, pretende ocupar un resort abandonado en Chipre si su gobierno sigue adelante con la compra. Grecia responde de que en caso de ataque a Chipre, se uniría a este contra Turquía.

Uno de los principales argumentos de la posición turca era que los misiles rusos eran un arma ofensiva, pero ¿lo podían ser realmente? En principio el S-300 PMU1 es completamente defensivo, incluso su rango máximo de alcance, como ha podido verse en el mapa de arriba, no llega apenas a las costas turcas. Pero la cara B del S-300 es que puede crear un paraguas antiaéreo para proteger a un gran destacamento de F-16 griegos en caso necesario, pudiendo pasar a la ofensiva tanto en el norte de Chipre, donde hay dos bases aéreas turcas, como contra los refuerzos por mar y aire desde Anatolia. De esta manera el sistema rompería claramente el balance de fuerzas, algo que Turquía no iba a aceptar.

 

Movimientos de las distintas partes

Tras meses de ofensivas diplomáticas y amenazas, Turquía, ante lo que parecía un hecho inevitable, como era la adquisición de los S-300 por parte de Chipre, se prepara para hacerles frente. Para ello, a comienzos del verano manda algunos F-16 a Israel, donde sus pilotos fueron entrenados en el Negev, y puede que sus aviones dotados de equipos de guerra electrónica necesarios para lidiar con los muy capaces misiles rusos.

La marina y guardacostas turcos empiezan en septiembre de 1997 a abordar los buques que se dirigen a Chipre, incluidos los de bandera rusa. En prometido bloqueo no se lleva a cabo. Lo que si mantiene es la amenaza de destruir las baterías S-300 si llegan a Chipre, incluso amenazando con abordar el buque que los transporte de camino a su destino. Esto no hace sino aumentar la tensión, pues hace entrar a un cuarto actor en el conflicto y de la talla de Rusia. La reacción de este cuarto actor no tarda en llegar. misiles S-300 rusos

Crucero de la clase Kirov
Crucero de la clase Kirov.

En diciembre se empiezan a filtrar informaciones de que los rusos planean enviar los S-300 con una escolta armada impresionante, una Task Force encabezada por el portaaviones Admiral Kuznetsov y escoltado por buques como el crucero de la clase Kirov Admiral Nakhimov, y de submarinos. Además, para la construcción de las instalaciones y adiestramiento del personal chipriota (que habían estado previamente en Rusia recibiendo instrucción), se precisaría numeroso personal ruso durante semanas o meses. Por tanto, los rusos advirtieron que cualquier ataque a los misiles sería considerado un ataque a Rusia.

Por su parte Chipre sigue adelante con la compra, y a su vez termina la construcción de una base aérea en Paphos para los aviones de la HAF. También la construcción de una base naval para los buques de guerra griegos se intenta terminar a toda prisa. Grecia por otro lado, envía un pequeño destacamento de F-16 en apoyo a Chipre.

 

Fin de la crisis. Turquía gana el pulso.

Finalmente, en diciembre de 1998, tras numerosos pulsos, Chipre decide tomar la decisión de transferir los S-300 a Grecia, para su despliegue en la isla de Creta. Como compensación, Grecia cede seis Tor-M1 a Chipre, un sistema mucho menos capaz, pero que aún así, provoca la protesta de los turcos. Pero esta vez mucho menor, ya que los Tor-M1 son SAM de corto alcance y los S-300 en Creta, aunque capaces de dar cobertura a un despliegue aeronaval hacia Chipre por parte de Grecia, una vez allí, carecen de un paraguas aéreo que cambie la balanza de fuerzas. Allí estarían a merced de la aplastante superioridad aérea turca. misiles S-300 rusos

Tor-M1
Tor-M1. Con un alcance mácimo de 12 Km, y un techo máximo de 6, está muy lejos de lo que ofrecían los S-300.

La realidad es que Turquía ganó claramente este pulso con Grecia y Chipre. Dejó claro que el bando griego aceptaría el chantaje turco, a pesar de vulnerar la soberanía nacional de Chipre, que como estado independiente, estaba en pleno derecho de comprar cualquier tipo de arma, defensiva u ofensiva dentro de los tratados internacionales. Grecia tuvo que quedarse con unos SAM de difícil integración en su sistema de defensa aérea, y Chipre con algo que no cambiaba en nada su situación como eran los Tor-M1, que son sistemas de defensa de punto.

Ironías del destino, si Israel jugó a favor de Turquía en este conflicto, una década y media después, los S-300 griegos le vinieron muy bien al estado hebreo para prepararse ante un posible ataque a las instalaciones nucleares iraníes. La posible compra de S-300 por Irán ponía a Israel en un aprieto si pretendía un ataque limpio y sin bajas. Es por ello que en los ejercicios INIOXOS-2015 de la HAF, en la que participaron 150 aviones griegos, hubo 10 F-16I Sufa. misiles S-300 rusos

En el siguiente vídeo les mostramos las primeras pruebas de lanzamiento de los S-300 griegos, que fueron en una fecha muy tardía, el 13 de diciembre de 2013. Hay que tener en cuenta que un lanzamiento hace años hubiera sido una provocación para los turcos y no era recomendable. misiles S-300 rusos

1 Comentario

  1. Los grandes ganadores en este litigio fueron Israel y la OTAN, el gran perdedor Rusia. El mejor sistema de defensa antiaérea quedó en manos de un socio de la Alianza Atlántica lo que ha permitido su estudio para detectar vulnerabilidades y generar medios para contrarrestarlos. Sería esto lo que llevó a Moscú a diseñar los SA-21 Growler para su uso exclusivo (hasta donde sé)

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