Un revolucionario y atrevido diseño ruso para dar respuesta a los problemas que plantea el combate urbano dieron como resultado el BMPT Terminator.

 

Rusia, tras acumular una gran experiencia en combates en población y en el caso de la Guerra de Chechenia de 1994, una experiencia bastante amarga, había advertido que sus VCI y carros de combate se habían mostrado inadecuados, o cuanto menos, no muy adaptados a las pruebas que se habían encontrado en el combate urbano. Esto se debió a dos motivos, el inadecuado blindaje de los VCI y el escaso ángulo de elevación de los cañones de los carros de combate, que además brindaban una potencia de fuego excesiva.

Ante tales retos, las oficinas de Uralvagonzavod se pusieron manos a la obra y modificaron la barcaza de un T-72, quitándole la torre y poniendo una completamente nueva. Gracias a este ahorro de peso se pudo reforzar la protección del vehículo con, entre otras mejoras, lo último en ERA, el denominado Relik. De esta manera consiguieron una protección en casi sus 360°, mayor incluso que la de los T-90 de última generación, solucionando el problema de la gran vulnerabilidad de sus VCI.

En cuanto a la torre, esta fue armada con dos cañones de 30mm y 4 misiles Ataka. Tienen un ángulo de elevación máximos de 45° y 25° respectivamente, lo cual los hace idóneos para disparar a las zonas altas de los edificios próximos, donde antes no llegaban los poderosos cañones de 125mm. Para sacar partido a estos, dispone de un conjunto moderno de sensores, permitiéndole combatir bajo cualquier condición con gran precisión y capacidad hunter-killer.

Como complemento, la siempre necesaria ametralladora coaxial de 7.62mm, y si esta potencia de fuego no parece suficientemente devastadora, se le añadieron dos lanzagranadas automáticos de 30mm a cada lado del frontal de la barcaza.

BMPT Terminator
Poderosa torre del BMPT Terminator, aunque poco protegida.

Con todo este repertorio de armas, el BMPT Terminator es capaz de hacer frente a otros VCI tanto con sus misiles como con los cañones, teniendo muchas más posibilidades de sobrevivir al encuentro que sus rivales, que suelen estar mucho menos protegidos. También tienen cierta capacidad de actuar en defensiva contra carros de combate gracias a los misiles Ataka, aunque esa labor es más adecuada para los tanques que le acompañaran. Por supuesto, también es un excelente apoyo para la infantería, que a diferencia de los VCI clásicos, puede aguantar perfectamente los rigores del combate en zonas urbanas, gracias a su enorme protección similar a la de cualquier tanque, pero con un apoyo de fuego mucho más flexible y capaz.

Aunque el combate en población ha cobrado en estos últimos tiempos una gran importancia, este modelo no ha tenido ningún éxito comercial aparte de unas pocas ventas. Rusia no lo ha adquirido porque el nuevo VCI T-15 basado en el chasis del Armata va a asumir sus funciones, por lo que carecería de sentido dotarse de dos vehículos similares uno de ellos basado en un carro que no tardará en desaparecer del servicio activo.

Sin embargo, se echa de menos su posible uso en Siria, donde una vez más, los BMP 1 y 2 han demostrado su excesiva vulnerabilidad, siendo presas fáciles de los RPG y misiles contracarro. Hubiera sido interesante, no solo a nivel periodístico, sino militar, su despliegue en la zona junto a los T-90A, para crear doctrina y modificar si es necesario, el futuro VCI basado en el Armata.

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