Francia, 19 de agosto de 1942, unos 6.000 soldados, en su mayoría canadienses desembarcan en las playas de Dieppe. El resultado de la operación fue un rotundo fracaso, en pocas horas las bajas superaban los 3.500 hombres. Esta batalla es un acontecimiento de doloroso recuerdo para el pueblo canadiense, pues sus jóvenes perecieron por miles en las playas de guijarros de Dieppe. batalla de Dieppe

La masacre sufrida por las fuerzas canadienses supuso una amarga lección para los aliados, lo que les permitió aprender de sus errores para futuras operaciones anfibias como el desembarco de Normandía. batalla de Dieppe

Recientemente, el historiador canadiense David O’Keefe ha aportado una investigación sobre la batalla de Dieppe que ofrece datos reveladores y que demuestra que el gran propósito de la incursión era capturar una máquina de cifrado enigma de cuatro rotores.

Planificación de la batalla

El ataque a Dieppe, también conocido como Operación Jubilee fue inicialmente bautizado como Operación Rutter. Ya el día 4 de abril, lord Louis Mountbatten, jefe de Operaciones Combinadas, ordenó a su estado mayor que trazase planes para un desembarco en Dieppe.

Se propusieron dos variantes para el ataque:

  1. Desembarcos de infantería y carros de combate a ambos extremos de Dieppe, de tal manera que efectuasen un movimiento de pinza para finalmente capturar la población.
  2. Un asalto frontal con desembarcos de apoyo en los flancos para neutralizar las baterías costeras que tenían a tiro la playa principal. Este plan incluía la utilización de fuerzas aerotransportadas para neutralizar la artillería pesada alemana.

Finalmente, el 18 de abril de 1942 se optó por la segunda opción. Dada la envergadura de la operación se contó con el asesoramiento del entonces teniente general Bernard Montgomery, que se encontraba al mando dela zona sudeste de Gran Bretaña. Los planificadores de la Operación Rutter decidieron prescindir de bombardeos aéreos y navales por dos razones: no querían provocar bajas entre la población civil y tampoco querían perder el elemento sorpresa. batalla de Dieppe

batalla de Dieppe
HMS Bleasdale, uno de los pocos destructores de la clase Hunt que apoyaron la acción, con sus 4 cañones de 102mm. Imagen de dominio público.

Para llevar a cabo el desembarco se seleccionó a la 2ª División de Canadá, una fuerza de combate que se había entrenado duramente en Gran Bretaña. La División estaba bajo el mando del general McNaughton, pero en batalla, sería el general Roberts el encargado de dirigir las operaciones.

El 8 de julio de 1942, cuando los canadienses estaban en camino, la operación tuvo que ser cancelada como consecuencia de las malas circunstancias meteorológicas y de que el convoy aliado fue descubierto por la aviación alemana. batalla de Dieppe

La Operación Rutter fue enterrada durante ocho días y lord Mountbatten la reactivó bajo el nombre de Jubilee. Se introdujeron modificaciones en los planes, los paracaidistas serían sustituidos por comandos que atacarían las baterías de artillería situadas en los flancos.

Los aliados

El grueso de las fuerzas aliadas para la Operación Jubilee lo constituía la 2ª División canadiense que contaría con el apoyo de carros de combate Churchill. A los canadienses había que sumar cerca de 1.000 comandos británicos y unas pocas decenas de rangers estadounidenses. En conjunto las fuerzas de tierra sumaban unos 6.000 hombres, mientras que la flota de apoyo estaría integrada por aproximadamente 250 buques.

Todo el apoyo con el que podrían contar las tropas terrestres sería el de unos pocos destructores y cañoneras. La infantería había sido abandonada a su suerte, el único soporte artillero del que dispondrían serían los cañones de 102 milímetros de un puñado de destructores. batalla de Dieppe

acantilados Dieppe
Las defensas naturales de los acantilados reforzaban todavía más la posición alemana.

Por su parte, la Royal Air Force, dirigida por Leigh Mallory se encargaría de proporcionar cobertura aérea y atraer a los aviones de la Luftwaffe.

Los alemanes

El sector de Dieppe estaba defendido por la 302ª División bajo el mando del general Haase, una fuerza de combate estática compuesta por tropas de segunda clase que disponía de unos 1.500 hombres en Dieppe y sus alrededores.

Las playas de Dieppe eran de guijarros y estaban rodeadas por acantilados, lo que facilitaba considerablemente su defensa. Los alemanes habían colocado espesas hileras de alambre de espino y habían cerrado las salidas de las playas con muros de hormigón. Contaban con casamatas, nidos de ametralladora, baterías antiaéreas, ocho cañones de 75 milímetros y otros ocho de 37 milímetros. Por otra parte, las fuerzas germanas disponían de las baterías Hess y Goebbels con piezas de artillería pesada de 150 milímetros.

Ametralladora alemana MG-34 dispuesta a hacer fuego sobre el enemigo. Bundesarchiv, Bild 101I-291-1213-34 / Müller, Karl / CC-BY-SA 3.0
Ametralladora alemana MG-34 dispuesta a hacer fuego sobre el enemigo. Bundesarchiv, Bild 101I-291-1213-34 / Müller, Karl / CC-BY-SA 3.0

El ataque de los comandos

Los comandos británicos que desembarcaron en la playa amarilla se encontraban bajo el mando de Peter Young trataron de aproximarse a la batería Goebbels, pero no lo lograron. Los alemanes dieron la alarma general y enviaron refuerzos, mientras que los comandos británicos y los rangers norteamericanos se vieron obligados a retirarse.

Cuando llegaron a la playa para reembarcar, descubrieron que sus transportes habían sido destruidos y al quedar acorralados con el mar a sus espaldas se vieron obligados a rendirse. Este desembarco costó 37 vidas y 81 prisioneros a los aliados.

En la playa naranja los comandos llevaron a cabo un asalto para poner fuera de combate la batería Hess. Dos grupos se encargaron del asalto, el primero comandado por el mayor Miles-Roberts desembarcó en la playa de Vasterival y cortó las comunicaciones con el faro de Ailly, punto de observación de la batería. Después atacaron frontalmente las posiciones germanas. batalla de Dieppe

El segundo grupo, dirigido por lord Lovat desembarcó y dio un rodeo por el valle de Saâne, situándose a espaldas de las posiciones enemigas y coordinándose con el grupo de Miles-Roberts logró un asalto exitoso a la batería Hess. Tras cumplir sus objetivos y hacer varios prisioneros se retiraron.

Puede decirse que el único éxito de Dieppe fue el logrado por los comandos en la playa naranja.

Plan de ataque de Dieppe.
Plan de ataque de Dieppe.

Masacre en la playa azul

El Regimiento Real de Canadá tenía la misión de desembarcar en la playa azul, en Puys, y unirse al Regimiento Escocés de Essex que tomaría tierra en la playa roja. A todo ello había que añadir que el Regimiento Real de Canadá debía neutralizar la batería Rommel y eliminar un emplazamiento antiaéreo en las inmediaciones de Puys. batalla de Dieppe

El desembarco sufrió un retraso de 17 minutos que resultó fatal y los alemanes les aguardaban con el dedo en el gatillo, muchos hombres murieron sin ni siquiera pisar tierra firme. Las fuerzas canadienses quedaron expuestas y fueron aniquiladas en los guijarrales.

La playa verde

Al oeste de Dieppe se halla el pueblo de Pourville donde disminuye la altura de los acantilados es menor. Allí desembarcó el Regimiento South Saskatchewan con el propósito de destruir la estación de radar y capturar varios puntos fuertes.
El South Saskatchewan desembarcó a la hora prevista, pero lo hizo demasiado al este de sus objetivos. Lograron avanzar tierra adentro, pero se toparon con las impenetrables fortificaciones alemanas y pese a recibir el apoyo de los soldados de los Cameros Highlanders, fueron repelidos una y otra vez. Finalmente, los canadienses fueron evacuados mientras unos pocos supervivientes, acorralados en la playa, fueron hechos prisioneros por los alemanes.

El asalto principal: las playas roja y blanca

La costa de Dieppe tiene más de 1 kilómetro de largo y fue dividida en dos zonas: la playa roja, donde debía desembarcar el Regimiento Escocés de Essex para capturar la ciudad el puerto y la ciudad y posteriormente enlazar con las tropas de la playa azul, mientras que la segunda zona era la playa blanca que sería tomada por los Royal Hamilton.

El ataque comenzó con el cañoneo de los destructores y la cañonera Locust mientras los aviones de la Royal Air Force bombardeaban las posiciones defensivas. Una segunda oleada de aviones lanzó humo para dificultar la visibilidad de quienes se hallaban en los promontorios. batalla de Dieppe

Cuando los canadienses tomaron tierra y trataron de abrirse paso entre las alambradas los alemanes desataron sobre ellos un diluvio de fuego de ametralladora. Las granadas de mortero causaron estragos entre la infantería y los francotiradores neutralizaban a cualquiera que pretendiese cortar el alambre de espino. Las playas se habían convertido en una ratonera de la que era imposible escapar.

Los tanques Churchill tomaron tierra, pero muchos se averiaron entre los guijarrales o se convirtieron en el blanco de los cañones alemanes. Unos pocos lograron salir de la playa, mientras que un pequeño grupo logró abrir una brecha en la playa roja y en la playa blanca los Royal Hamilton lograron internarse en la ciudad a través del casino.

Se envió a los fusileros de Mont-Royal para tratar de explotar las brechas abiertas en las playas principales, pero recibieron un fuego muy intenso y sólo unos pocos lograron internarse en la ciudad. Ante la masacre de los fusileros francocanadienses, se ordenó el desembarco de los Comandos de la Marina Real, pero su comandante, el coronel Philips al ver que se aproximaban a la aniquilación ordenó la retirada, una bala alemana acabó con la vida del coronel mientras daba instrucciones de replegarse.
Ante la imposibilidad de explotar las brechas abiertas, se ordenó la retirada y la marina se encargó de la evacuación de los supervivientes.

El resultado y las consecuencias

La 2ª División de Canadá quedó diezmada y las pérdidas superaron los 3.500 hombres. Las bajas alemanas rondan los 600 hombres. El desembarco en Dieppe supuso una sangrienta lección para los aliados que comprendieron que un ataque anfibio requería un fuerte apoyo de la artillería naval y la aviación y que el efecto sorpresa por sí solo no era suficiente. Otra de las enseñanzas que extrajeron fue que no debía despreciarse el uso de paracaidistas en el apoyo de desembarcos.

Soldados alemanes rodeados de prisioneros aliados.
Soldados alemanes rodeados de prisioneros aliados.

Por otra parte, en Dieppe, cayeron en poder de los alemanes documentos en los que se ordenaba atar a los prisioneros de guerra, hecho que iba en contra de lo acordado en la Convención de Ginebra. Este hallazgo enfureció tanto a Hitler que emitió una directiva por la cual se debía ejecutar a todos los comandos que fuesen capturados.

¿Qué hay detrás de la batalla de Dieppe?

Se dice que los objetivos del ataque a Dieppe eran aliviar la presión sobre el frente ruso, ganar experiencia de cara a futuros desembarcos, así como probar a las tropas canadienses en combate. Sin embargo, el historiador David O’Keefe, no creía que estos fueran los verdaderos propósitos de la operación, pues suponen un coste excesivo en vidas para unas metas muy limitadas.

Tras una exhaustiva investigación, O’Keefe descubrió que una máquina de cifrado Enigma se hallaba en la ciudad de Dieppe. Los aliados estaban sufriendo terribles pérdidas en la batalla del Atlántico desde que los alemanes introdujeron un cuarto rotor en la Enigma y los descifradores de códigos británicos de Bletchley Park eran incapaces de desentrañar los códigos navales alemanes, por lo que la única forma descifrar las claves alemanas era capturar una Enigma de cuatro rotores.

Ian Fleming, el conocido autor de las novelas de James Bond trabajaba para la Inteligencia Naval británica y propuso a operaciones combinadas un ataque a Dieppe, para ello, una pequeña unidad, integrada en los comandos de la Marina Real se encargaría de robar la máquina Enigma. Para desgracia de los aliados, el comando no logró hacerse con la Enigma y ya en diciembre de 1942 los descifradores de Bletchley Park lograron desencriptar las claves alemanas.

A la vista de esta exhaustiva investigación, parece que se ha desentrañado muchos de los secretos que envuelven a la Operación Jubilee.

 

Autor: David López Cabia nació en Burgos en 1986. Tras cursar sus estudios en la Universidad de Burgos obtuvo la Diplomatura en Ciencias Empresariales, la Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas y el Máster de Profesorado. Su página web es www.davidlopezcabia.es.

Apasionado de la Historia y en particular de un periodo tan trascendental como la Segunda Guerra Mundial, desde una edad temprana comenzó a interesarse por el mayor conflicto bélico que ha conocido la Humanidad. Debutó como escritor con su novela “La Última Isla” en la cual narra la crudeza del frente del Pacífico. En su segunda obra “En el Infierno Blanco” cambia de escenario bélico y nos traslada a los campos de batalla de Normandía y las Ardenas.

Si quiere adquirir sus libros, puede hacerlo en la siguiente web:

http://afrontaeditorial.com/david-lopez-cabia.html

 

Bibliografía:

Dieppe, el Desembarco Fallido, Terence Robertson.
One Day in August, David O’Keefe.
Dieppe, 1942. Prelude to D-Day, Ken Ford.

 

Todas las imágenes, salvo que se indique lo contrario, pertenecen a la web Veterans Affairs Canada

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