LA BATALLA FINAL El Scharnhorst cazado

A las 16.17, con los operadores radar bien atentos en sus puestos, el Type 273Q del DoY da un eco radar a 42.6 Km al N-NE de su posición y se dirigían el uno contra el otro. Por fin el Scharnhorst daba señal, y la batalla empezaría en pocos minutos. Fraser ordena a los destructores Savage y Saumarez dirigirse a babor del DoY, al Scorpion y Stord a estribor, intentando obtener una posición ventajosa para lanzar los torpedos cuando les fuera ordenado. Mientras, el Jamaica le seguiría a popa. A las 16.37 ambas Fuerzas se localizan en el radar a una distancia de 37 Km. El cerco estaba listo y el Scharnhorst no tendría escapatoria.

Mapa de la batalla del Cabo Norte
Mapa de la batalla del Cabo Norte. U.S Navy.

A 12.000 metros el Belfast lanza una salva iluminante que falla a la hora de iluminar el Scharnhorst, por lo que Fraser decide actuar y… “Cuatro proyectiles iluminantes y allí estaba… era terrorífico – Todavía puedo ver esa imagen ahora”*. Otra vez Bey era pillado por sorpresa, tanto es así que las torres apuntaban a proa y popa y posiblemente Hintze y Bey no estaban en el puente de mando, ya que hasta cuatro minutos después de la primera salva (16.51), el navío no alteró su rumbo. Uno de los proyectiles impactó en la torre Bruno dejándola inutilizada para el combate, pasando de nueve a seis los cañones de 280mm disponibles para el combate que se acababa de iniciar. También el Jamaica empezó a castigar al Scharnhorst con sus cañones de 152.4mm.

La tercera salva del DoY también impactó, aunque no con tan graves consecuencias. El hangar del hidroavión fue destruido, más otros daños en la superestructura. Lo que sí fue un grave efecto secundario es que debido a las explosiones causadas por el segundo impacto, se ordenó evacuar al personal que estaba sirviendo las piezas de 20, 37 y 105mm. Estas últimas, hasta 14, eran su mejor arma frente a los destructores que se acercaban peligrosamente con sus torpedos.

El Scharnhorst cambió de rumbo dirigiéndose hacia la Fuerza 1, que en un primer momento empieza a disparar tan solo el Belfast y luego el Norfolk, en cuanto se unió al grupo.

A las 17.08 Bey recibe la orden de dirigirse hacia el este y escapar de ambas fuerzas.

El DoY tan solo tuvo unos leves desperfectos cuando dos proyectiles de las baterías principales del Scharnhorst impactaron en un mástil. El radar de alerta aérea Type 281 fue destruido, y el de superficie, Type 273 dañado al cortarse unos cables. Por suerte para los ingleses, este fue reparado posteriormente con facilidad. Scharnhorst cazado

Vista desde el crucero HMS Sheffield de un convoy al que escolta en las aguas del océano Ártico. Estos eran fundamentales para la URSS en su guerra contra Alemania. Coote, R G G (Lt), Royal Navy official photographer. Imagen de Dominio Público.
Vista desde el crucero HMS Sheffield de un convoy al que escolta en las aguas del océano Ártico. Estos eran fundamentales para la URSS en su guerra contra Alemania. Coote, R G G (Lt), Royal Navy official photographer. Imagen de Dominio Público.

En torno a las 17.13, cuando el Scharnhorst empezaba a huir de sus atacantes, el comandante Mayrick recibe la orden de Fraser de atacar con sus 4 destructores con los torpedos, sin embargo, a la velocidad a la que navegaba el acorazado alemán, el estado de la mar, y la mala posición de dos de los destructores hicieron inviable el ataque. El Jamaica y el DoY sin embargo, continúan castigando al alemán, poniendo fuera de servicio una de sus piezas de 150mm y penetrando en el cinturón. A las 17.17 el Scharnhorst se ha alejado lo suficiente, teniendo que depender el DoY del radar para el disparo. A las 17.42 se cae también el Jamaica, para seguirle más tarde el Scharnhorst, pues el radar no le capacitaba para disparar a tan larga distancia como si lo estaba haciendo el DoY, que a las 18.20, cuando parecía que Bey se había librado de la trampa, ocurre la tragedia. Scharnhorst cazado

Milagro para unos, maldición para otros

Con el DoY y ambas fuerzas pisándole los talones, en lo que ya parecía una distancia segura de más de 18.000 metros, el Scharnhorst recibe un impacto en la sala de calderas Nº1, lo cual le quita la única baza que le quedaba al buque, su velocidad, que decae de 28 a 20 nudos. Sin embargo, 4 minutos después de esto, el radar Type 284 utilizado para hacer fuego con las baterías principales deja de funcionar, lo que unido a la larga distancia de 19.500m y a la velocidad del enemigo, parecía presagiar que su presa huiría, ya que han de cesar el fuego. Todavía no sabían del alcance del impacto en la sala de calderas, pero los cuatro destructores que iban en cabeza, empiezan a acortar las distancias con el Scharnhorst, que se dirige con otro ánimo, seguido del Jamaica a sentenciar la jugada.

Desde dos direcciones, por un lado el Savage y Saumarez, y por otro el Scorpion y Stord, se aproximan los destructores vertiginosamente, siendo detectados a las 18.30 por los alemanes, que sin embargo, debido a la escasa visibilidad y el pequeño tamaño de estos, no logran nada al abrir fuego sobre estos. A partir de los 6.500m empiezan a disparar con sus piezas de 120mm contra el Scharnhorst, pero sin efecto alguno. Bey, ante el posible ataque de los torpedos, cambia de rumbo para presentar una menor silueta, pero a las 18.52 y casi 2.000m, tanto el Scorpion como el Stord disparan 8 torpedos de 533mm cada uno, de los cuales, tan solo uno impacta. Sin embargo, este ataque es contestado por el navío alemán, atravesando al Saumarez limpiamente con un proyectil de 281mm, sin que este explote. Este disparo afectó a uno de los lanzatorpedos, ya que tan solo fue capaz de disparar 4, juntos a los 8 de su compañero. De estos doce, al menos tres impactan de lleno en el casco, abriendo unas vías de agua, y lo que es peor, afectando al sistema de propulsión del acorazado, cayendo la velocidad a unos escasos 10 u 8 nudos. Mientras intentaban controlar estas vías, tras estos terribles impactos que sacudieron por completo el buque, al poco impacta un proyectil del DoY. Scharnhorst cazado

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La silueta del Scharnhorst.

Gracias a la reducción de velocidad del Scharnhorst, este volvía a estar a tiro del acorazado inglés, que además había conseguido reparar el Type 284, que junto a los sistemas ópticos, le habían permitido un impacto en la primera andanada. A menos de 9.500m empieza una terrible lluvia de proyectiles de 360mm, con las 10 piezas haciendo fuego sobre el buque enemigo. éstos, debido a la distancia, seguían una trayectoria más o menos recta, lo que hacia que la mayoría impactara en el cinturón acorazado, sin que ninguno apenas lo atravesara. El resto caía a lo largo de la superestructura, causando numerosos daños en las baterías de 150mm y de menor calibre, en el hangar, etc, además de los incendios por doquier y muertos. Scharnhorst cazado

El final del Scharnhorst

La capacidad de respuesta del navío alemán estaba muy mermada, con las torres Anton y Bruno no operativas, y tan solo la Cesar a pleno rendimiento, pero sin apenas munición. Esto, unido al resto de múltiples daños, dejaban bien patente el final de tan insigne buque. A las 19.20, el capitán del Scharnhorst transmite su último mensaje:

Vamos a luchar hasta el último proyectil. Larga vida a Alemania. Larga vida al Führer.

A partir de ahora sigue el tiro al blanco en que se había convertido la cacería del Scharnhorst, en el cual se unen, además de los mencionados, el Jamaica con sus torpedos y cañones, y los destructores del comandante Fisher de la Fuerza 1. Los buques británicos, incluido el poderoso Duke of York con sus 10 baterías de 360mm, eran incapaces de hundir el Scharnhorst con los cañones, por lo que tuvieron que recurrir a los torpedos. Si bien los cañones desarbolaron al buque alemán, fueron los torpedos los que lo hundieron. La andanada de torpedos es terrible, siendo golpeado múltiples veces, hasta que a las 19.40 el capitán ordena abandonar el buque a los 1.000 supervivientes de una tripulación de casi 2.000 que la componían. A las 19.45 desaparece bajo las aguas (Lugar donde están los restos bajo las aguas).

supervivientes Scharnhorst
Algunos de los 36 supervivientes del Scharnhorst en la cubierta del Duke of York. Imagen tomada por John Knowles, R.N.

A pesar de las numerosas bajas, el enorme castigo que recibió el Scharnhorst hasta su hundimiento, los cuerpos sin vida flotando, y el pésimo panorama que se vislumbraba en mitad de un mar helado y un temporal de nieve, los supervivientes tenían una moral inquebrantable. En los botes salvavidas se escuchaba a los marineros lanzando vivas al buque recién hundido, o la los que andaban nadando en las gélidas aguas gritando Heil Hitler o vítores al Scharnhorst.

A las 20.40 se termina la búsqueda de supervivientes, de los cuales tan solo han podido ser rescatados 36. Scharnhorst cazado

Con el hundimiento del Scharnhorst, Alemania recibía un duro golpe, al perder la última oportunidad de interceptar a los convoyes que suministraban ayuda a los soviéticos, ayuda fundamental para estos en el desarrollo de la guerra. Scharnhorst cazado

 

PRIMERA PARTE del Artículo:

Batalla del Cabo Norte. El Scharnhorst cazado. I Parte

*Palabras de Fraser. El Scharnhorst cazado

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