En la foto de cabecera se puede apreciar a un Su-34, el avión de ataque más moderno del arsenal ruso, aterrizando con una KAB-500S. Esa fue la primera vez que se ha visto en combate a esta novísima bomba. Sin embargo, el uso de armamento guiado en la campaña aérea rusa en Siria ha sido más bien marginal. Dmitry Gorenburg estima que tan solo un 20% de éste era guiado, siendo escaso en el arsenal ruso.

 

El motivo principal de esto es debido a que el Ministerio de Defensa ruso las consideraba demasiado caras y sin la calidad suficiente para compensar ese precio, tal y como afirmó públicamente en 2012 en el diario Izvestia. El precio de cada bomba KAB-500S era de 3 millones de rublos en 2012, el equivalente a 74.500 euros en ese momento. Sin embargo, las no guiadas costaban tan solo 1 millón. Posiblemente la producción en masa haya bajado esa cifra. Por el contrario, Rusia ha preferido mejorar la precisión de las bombas no guiadas con el sistema de tiro SVP-24, que mejora la precisión de estas al ser lanzadas.

Los defectos principales que vieron en la bomba fue la escasa altura de lanzamiento, que se limitaba a tan solo 6-8 Km, lo que expondría a los aviones a la mayor parte de defensas antiaéreas enemigas. También a que el alcance de esta bomba es bastante limitado. Por ejemplo, una bomba lanzada a la altura máxima teórica de 8.000 metros, a una velocidad de 800 Km/h, llegaría a una distancia de 11 Km. Esto deja al avión al alcance de cualquier SAM superior a un MANPADS.

KAB-500S en Latakia, Siria.
Personal ruso manipulando una bomba guiada por satélite en el aeropuerto de Hmeimim, en Latakia, 3 de octubre de 2015. Imagen de Alexander Kots, Komsomolskaya Pravda, via AP.

Podríamos decir que es el equivalente de la norteamericana JDAM, pero en el caso de esta última, dispone de unas características bastante superiores. Para empezar, entró en servicio 10 años antes, en 1997. Dispone de una precisión mayor en el modelo de 2004, con un CEP de tan solo 3 metros, frente a los 7-12 de la rusa. Además la altura de empleo es de casi el doble, 13.500 m. lo que le permite evadir a su portador parte de las defensas antiaéreas del enemigo, cosa que la rusa no permite, exponiéndolo peligrosamente.

Otro dato a tener en cuenta es que la KAB-500S depende del sistema de guía satélite norteamericano GPS para obtener mayor precisión, ya que el GLONASS es menos preciso. EEUU puede dejar ciega ciertas zonas del globo, como en Siria, para que los rusos no puedan hacer uso de su sistema. En el siguiente vídeo se puede ver a un Su-34 lanzando dos bombas KAB-500S contra unas instalaciones de una institución universitaria en Raqqa, capital del ISIS, podemos apreciar esa falta de precisión:

También hay que tener en cuenta que la variedad en pesos, alcance extendido, etc en las JDAM es muy superior a las bombas guiadas por satélite rusas, que disponen de tan solo dos modelos, de 500 y 250 kilos.

Sin embargo, este tipo de bombas dará a la Fuerza Aérea Rusa una gran capacidad para atacar los objetivos, ya que son del tipo “dispara y olvida”. Así, el avión lanzador puede dedicarse al próximo objetivo, o quedarse libre para realizar maniobras evasivas, entrar en combate aire-aire, o simplemente huir y no exponerse tanto tiempo a los SAM enemigos. Además, no le afectará ni el no poder localizar con sus sensores el objetivo, ni que el láser se vea degradado por las tormentas de arena, etc.

Bomba KAB-500 SE de exportación
Bomba KAB-500 SE de exportación, con peores características que la utilizada en el arsenal ruso.

A continuación os dejamos con los datos técnicos de la KAB-500S-E, la versión de exportación. Las características son menores en cuanto a altura de lanzamiento:

Guía: GPS/GLONASS
Peso (bomba/cabeza de guerra): 560/195 Kg
Longitud: 3 metros
Anchura: 0.4 metros
Altura de lanzamiento: de 500 a 5.000 metros
Velocidad de lanzamiento: 550 a 1.100 Km/h
Precisión: 7 a 12 metros
Cabeza de guerra: Alto explosivo

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