La campaña aérea llevada a cabo por Arabia Saudí contra el bando hutí y partidarios de Saleh en la guerra civil del Yemen ha traído la respuesta de estos contra el propio suelo saudí en forma de misiles balísticos.

Los hutíes carecen de elementos aéreos que puedan amenazar territorio saudí y esto es debido a dos motivos. El primero es el lamentable estado de la fuerza aérea, causada por las deserciones, falta de mantenimiento y a la negativa de ésta de pasarse hacia el bando rebelde. El otro motivo es que la coalición liderada por Arabia Saudí dispone de una supremacía aérea total, negándoles por completo los cielos. Para más inri, los hutíes son incapaces incluso de amenazarles con los sistemas SAM.

Pero la incapacidad de atacar desde el aire deja a los hutíes con la baza de hacerlo por tierra con los misiles Scud y similares. Estos vuelven a representar la misma amenaza que los Scud de Saddam en su día contra Arabia Saudí. Sin dominar el aire, han puesto en peligro territorio enemigo bastante alejado, utilizándolos incluso como represalia ante los bombardeos de la RSAF (Royal Saudi Air Force).

 

Los Scud en Yemen

El arsenal de misiles balísticos yemení, como suele ocurrir en estos casos, no se conoce con exactitud, y menos los que han quedado en cada bando en esta guerra civil. Los modelos que han utilizado los hutíes son:

Tochka en posesión de los hutíes.

OTR-21A Toshka: de escaso alcance (70 Km), sin embargo, esto lo hace ser el más preciso de todos, con un CEP* de 150 metros. Su poderosa cabeza de guerra de 482 Kg, equivalente al de una bomba de 1000 libras, puede emplear también submuniciones de todo tipo, desde antipersonal a anticarro.

Qaher-I: Con un rango de 300 Km, pero una pequeña cabeza de guerra de tan solo 200 Kg (mucho menor al del resto de misiles), este arma es una modificación del misil tierra-aire soviético S-75 Dvina, reconvertido en tierra-tierra.

Scud-B: Este misil balístico posee un alcance de 300 Km, con combustible líquido y una cabeza de guerra de 770 Kg. La precisión, debido a su menor rango de empleo, es mayor a la de sus otras variantes, con un CEP de 610 m en alcance y 350 en azimut. Atacando un objetivo distante a 300 Km, causaría un cráter de 1.5-4 metros de profundidad y 12 metros de ancho. Se desconoce el número exacto de misiles que pueda poseer Yemen, aunque se estiman en 18.

Hwasong-6: Es una modificación norcoreana del Scud-C en la cual se intentaba prolongar el alcance de este a costa de reducir su cabeza de guerra, que se queda en 770 Kg y una mayor longitud para albergar una mayor capacidad de combustible. Gracias a esto el alcance se extiende hasta los 500 Km. Su sistema de guía inercial ha sido mejorado, pero su precisión ronda entre los 700 y 1.000 metros de CEP. Hasta 45 de estos misiles, según fuentes oficiales yemeníes, habrían llegado al país.

Borkan-1 (Volcano-1): Es el misil balístico de mayor alcance dentro del arsenal yemení. Posiblemente sea una versión local del Hwasong-7 norcoreano, que prolonga el alcance hasta los 700 u 800 Km, pero a costa de una escasa precisión, de 3.000 metros de CEP.

 

Un objetivo escurridizo

Que los Scud son un objetivo difícil, pueden dar constancia de ello los norteamericanos e ingleses en la Operación Desert Storm, donde se demostraron incapaces de eliminar dicha amenaza, tanto en tierra antes de los lanzamientos, como en el aire.

Irak había adquirido una gran experiencia en el uso de los Scud durante la Guerra de Iran-Irak (1980-1988) en la que lanzaron cientos de misiles contra territorio iraní. Disponían de excelentes señuelos adquiridos en la Alemania del Este, así como de procedimientos para evitar ser detectados desde el aire, utilizando el terreno a su favor, como por ejemplo, ocultándose debajo de puentes, túneles, etc. Además, para exponerse menos tiempo, el tiempo de lanzamiento lo habían reducido de 90 minutos a menos de media hora.

Gigantesca explosión del ataque saudí contra la base donde estaban depositados los Scud enemigos. REUTERS/Khaled Abdullah

Los Patriot, a su vez, tuvieron una cuestionada reputación a la hora de interceptar los Scud, que fueron utilizados más como arma de terror que con algún fin militar, debido a su escasa precisión.

Si bien los yemeníes carecen del entrenamiento y equipo iraquíes de la época, los misiles han sido difíciles de destruir en tierra. En su lugar se optó por atacar una base de Scud en Saná el 20 de abril de 2015. La explosión que siguió a esta fue enorme, matando a 25 personas e hiriendo a otras 400.

El constante lanzamiento de los misiles balísticos, en especial los Tochka, de corto alcance y muy próximos a la frontera con Arabia Saudí, evidencian grandes fallos en inteligencia, que permiten estos ataques casi impunemente. Han sido los Patriot los que han salvado un poco el papel, pero como veremos, los ataques con bajas han sido numerosos, en especial los de los Tochka, y no tanto con los Scud. Esto evidencia también un fracaso en los sistemas antiaéreos.

 

Historial de ataques

Debido a la dificultad de recopilar los múltiples ataques a lo largo del conflicto, tan solo vamos a tratar los más representativos:

6 de junio de 2015: fue el primer ataque hutí contra intereses saudíes con un misil balístico. Este se produjo tras dos meses de bombardeos por parte de la coalición, y fue interceptado por misiles Patriot, cuando el Scud-B se dirigía contra la Base Aérea de Khamis Mushayt.

20 de agosto de 2015: en esta ocasión utilizaron el sistema OTR-21 Tochka contra la Base Naval de Jizan, sin que se supiera el resultado del ataque. El escaso alcance del misil nos dice que estaba desplegado muy cerca de la frontera con Arabia Saudí. También las molestias que se toman para ocultar el entorno desde el que se realiza el lanzamiento en el siguiente vídeo nos lo confirma: https://youtu.be/RRfFvj5qvTs

4 de septiembre de 2015: vuelven a utilizar el Tochka contra un depósito de armas de la 107º Brigada de Infantería del Yemen en Marib, matando a 99 soldados de la coalición (52 de EAU, 32 de Yemen, 10 saudíes y 5 de Bahrein) e hiriendo a otros 100. Además de cuantiosos daños materiales, destruyendo Apaches y vehículos blindados.

14 de diciembre de 2015: otro Toshka vuelve a golpear, esta vez en Dhubab, situada en el estrecho de Mandeb, matando a un comandante de operaciones especiales saudí, a un coronel de la misma nacionalidad, y a decenas de oficiales del resto de la coalición, incluyendo sudaneses. En total, 150 muertos.

18 de diciembre: los hutíes lanzan un Qaher-1 a una base militar en la provincia de Najran (A. Saudí), y un Tochka a otra en Tadawil, Yemen. Mueren dos saudíes y destruyen un M1 Abrams.

27 de diciembre de 2015: un Scud es lanzado hacia un campamento de la Guardia Nacional Saudí en Najran, siendo interceptado por un Patriot.

16 de enero de 2016: un Tochka cae en la base militar de Al Bairaq, en Marib (Yemen), matando a docenas de militares de la coalición saudí.

31 de enero de 2016: Uno de los ataques más mortíferos, gracias a la la mayor precisión del Tochka, en total 149 muertos, entre ellos 125 soldados sudaneses, 250 heridos, 1 AH-64 Apache destruido y 3 dañados, además del incendio de un depósito de combustible.

Imagen de la explosión causada en el ataque en el que murieron 149 soldados el 31 de enero de 2016.

8 de febrero de 2016: un Scud es interceptado por las baterías Patriot. El misil se dirigía contra una base aérea en Khamis Mushait, A. Saudí.

26 de agosto de 2016: tres misiles balísticos Scud son lanzados contra la provincia de Jizan, A. Saudí. Puede que alguno de ellos fuera interceptado por los Patriot.

10 de octubre de 2016: Un Burkan-1 cae en la King Fah Airbase, en venganza por la matanza provocada por la coalición en un ataque aéreo contra un funeral.

27 de octubre de 2016: Los Patriot interceptan un Scud yemení cuando se dirigía hacia el aeropuerto internacional King Abdulaziz.

2 de septiembre de 2016: Un Borkan-1 cae en la ciudad de Ta’if. Es el ataque más profundo dentro del territorio saudí, a 700 Km de la frontera con Yemen.

 

Conclusión

Arabia Saudí dispone de una moderna fuerza aérea y de apoyo norteamericano, además de otros países como EAU con buena reputación en este aspecto. A pesar de ello, no han sido capaces de evitar los ataques con misiles balísticos que podemos considerar desfasados. No solo en cuanto ataques preventivos, siendo incapaces de localizar y destruir los vehículos o las bases desde donde se lanzan, sino los misiles que han caído en territorio saudí o las bases de la coalición en Yemen.

TEL (Transporter Erector Launcher) del OTR-21 Tochka destruido durante un ataque aéreo de la coalición liderada por A. Saudí. Una rareza debido a la dificultad de localizarlos y destruirlos.

A pesar de sus modernos Patriot, volvemos a poner en tela de juicio este sistema una vez más. A fecha de 29 de julio de 2015, y habiendo sido desplegados en marzo, según un oficial de inteligencia surcoreano, de los 20 Scud lanzados por los hutíes, tan solo un 40% fueron interceptados. En esta cifra puede que se hayan incluido otro tipo de cohetes como los de 220mm del BM-27. Creemos que las cifras hablan por sí solas.

 

*Error Circular Probable: es el radio del círculo dentro del cual la probabilidad de que impacte un proyectil es del 50%.

 

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