Rescatamos este artículo del periódico británico The Independent, sobre las acusaciones que se vertieron contra Gaddafi para poder justificar la intervención militar contra su régimen. Mentiras de la guerra contra Gaddafi

http://www.independent.co.uk/news/world/africa/amnesty-questions-claim-that-gaddafi-ordered-rape-as-weapon-of-war-2302037.html

Organizaciones de derechos humanos han puesto en duda las acusaciones de violaciones masivas y otros abusos perpetrados por las fuerzas leales al coronel Muammar Gaddafi, que han sido ampliamente utilizadas para justificar la guerra de la OTAN en Libia. Mentiras de la guerra contra Gaddafi

Dirigentes de la OTAN, grupos de oposición y numerosos medios de comunicación han generado una oleada de historias desde el 15 de febrero de 2011, alegando que el régimen de Gadafi ha ordenado violaciones masivas, utilizando mercenarios extranjeros y empleando helicópteros contra los manifestantes de civiles.

Una investigación de Amnistía Internacional no ha podido encontrar evidencia sobre estas violaciones de los derechos humanos y en muchos casos ha desacreditado o puesto en duda estas acusaciones. También encontró indicios de que en varias ocasiones los rebeldes de Bengasi parecían haber realizado a sabiendas declaraciones falsas o fabricado pruebas.

Los resultados de estos investigadores parecen estar en desacuerdo con la opinión del fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno-Ocampo, que hace dos semanas dijo que “tenemos información de que hubo una política de violación en Libia contra los que se oponían al gobierno. Aparentemente Gaddafi la ha utilizado para castigar a la gente”.

La por entonces Secretaria de Estado de los EEUU, Hillary Clinton, dijo a mediados de junio de 2011, que estaba “sumamente preocupada” de que las tropas de Gadafi estuvieran realizando violaciones generalizadas en Libia. “Violaciones, intimidación física, acoso sexual y pruebas de virginidad han tenido lugar en diversos lugares del país”, afirmó Clinton.

Donatella Rovera, investigadora de Amnistía Internacional para situaciones de crisis, que estuvo tres meses en Libia tras el inicio de la revuelta dijo lo siguiente: “no hemos encontrado ninguna prueba, ni una sola víctima de violación, o de un médico que supiera de dichas violaciones”.

También destacó que esto no prueba que no hubieran habido violaciones masivas, pero no había evidencia para afirmar eso. Liesel Gerntholtz, directora de los derechos de la mujer de Human Rights Watch, que también investigó las acusaciones de violaciones masivas, dijo también: “No hemos sido capaces de encontrar evidencia alguna”.

En una ocasión, dos soldados de Gadafi, que fueron capturados y mostrados a los medios de comunicación internacionales por los rebeldes, afirmaron que sus oficiales, y a continuación, ellos mismos, habían violado a una familia con cuatro hijas. Rovera dijo que cuando ella y un colega entrevistaron a los dos detenidos, de 17 y 21 años, solos y en habitaciones separadas, les dieron diferentes versiones. “Ambos dijeron que no habían participado en la violación y que tan solo tenían conocimiento de esta de oídas”. “Contaron historias diferentes acerca de si las chicas fueron o no maniatadas, si los padres de estas estaban presentes, y de como iban vestidas”.

La evidencia más fuerte sobre las violaciones masivas parece que vinieron de una psicóloga libia llamada Dra. Seham Sergewa, quien dice que distribuyó 70.000 cuestionarios en las áreas controladas por los rebeldes y a lo largo de la frontera con Túnez, de los cuales fueron devueltos más de 60.000. Unas 259 mujeres que habían sido violadas se ofrecieron voluntarias para ser entrevistadas, de las cuales, según la Dra. Sergewa, entrevistó a 140.

Diana Eltahawy, especialista sobre Libia de Amnistía Internacional, preguntó a dicha picóloga si podía entrevistar a alguna de estas mujeres violadas, a lo que ésta le contestó que había perdido el contacto con ellas, y que además, no podía aportar pruebas documentales.

La acusación de que había sido distribuida Viagra entre las tropas de Gadafi para animarles a violar mujeres en las zonas rebeldes, aparecieron por primera vez en marzo de 2011, después de que la OTAN hubiera destruido tanques gubernamentales que avanzaban hacia Bengasi. Rovera dice que los rebeldes comenzaron a mostrar paquetes de Viagra a los periodistas, afirmando que venían de los tanques quemados, aunque no quedó claro porqué no se habían quemado también los paquetes de Viagra.

Un caso creíble de violación se produjo cuando Eman al Obeidi irrumpió en un hotel en Trípoli el 26 de marzo para decirles a los periodistas que había sido violada antes de ser arrastrada por los servicios de seguridad libios.

Los rebeldes han acusado repetidamente de que las tropas mercenarias de África Central y Occidental han sido utilizadas contra ellos. Amnistía no encontró evidencias de esto. “Aquellos que fueron mostrados a los periodistas como mercenarios extranjeros, fueron liberados discretamente más tarde” dijo Rovera. “La mayoría eran inmigrantes subsaharianos indocumentados que estaban trabajando en Libia”.

Otros no tuvieron tanta suerte y fueron linchados o ejecutados. Rovera encontró dos cuerpos de inmigrantes en la morgue de Bengasi y otros arrojados a las afueras de la ciudad. Según Rovera, “los políticos siguen hablando de mercenarios, lo que caldea la opinión pública, y el bulo ha seguido porque son puestos en libertad discretamente”.

La intervención de la OTAN comenzó el 19 de marzo con ataques aéreos para proteger a los civiles en Bengasi de ser masacrados por las fuerzas pro-Gadafi que avanzaban a la ciudad. No hay duda de que los civiles temían ser asesinados después de las amenazas de venganza de Gadafi. Durante los primeros días del levantamiento, las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes, y contra los que asistieron a sus funerales, pero no hay ninguna prueba de matanza de civiles a una escala similar a la de Siria o Yemen.

La mayoría de los combates durante los primeros días del levantamiento se dieron en Bengasi, donde murieron de 100 a 110 personas, y en la ciudad de Baida, donde mataron entre 59 y 64, dijo Amnistía Internacional. La mayoría de éstos eran probablemente manifestantes, aunque algunos podrían haber estado armados.

No hay pruebas de que aviones o ametralladoras pesadas antiaéreas fueran utilizadas contra las multitudes. Las vainas recogidas después de que los manifestantes fueron disparados, eran de Kalashnikovs o armas de calibre similar.

Los hallazgos de Amnistía confirman un informe de International Crisis Group, que reconocía que aunque el régimen de Gaddafi tenía un historial de represión brutal, no había habido ningún genocidio.

El informe añade que “muchos medios de comunicación occidentales, desde el comienzo de la revuelta, han presentado una visión muy parcial de la cadena de acontecimientos, retratando a los rebeldes como un movimiento totalmente pacífico, e insinuando continuamente de que las fuerzas de seguridad del régimen masacraban incomprensiblemente a manifestantes desarmados que no presentaban ningún peligro”Mentiras de la guerra contra Gaddafi

Sobre las posibles motivaciones para implicarse Francia en la guerra con tanto empeño, le dejamos este artículo: Mentiras de la guerra contra Gaddafi

Francia declara la guerra a Gaddafi. Motivaciones para el ataque a Libia

Nota de Ediciones Para Bellum: Existe además un email del asesor de Hillary Clinton, Sid Blumental, a ésta, en el cual deja patente que se basa en rumores el asunto del viagra, demostrando, una vez más, que las acusaciones contra Gaddafi se sustentaban en rumores, y que fueron simples excusas para deponerle. Se lo pueden descargar en el siguiente enlace:

https://www.foia.state.gov/searchapp/DOCUMENTS/HRCEmail_DecWeb/O-2015-08631-DEC/DOC_0C05782390/C05782390.pdf

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