Batalla de Debaltseve

La batalla de Debaltseve comenzó en mitad de una ventisca de nieve del gélido invierno ucraniano un 14 de enero de 2015. Las fuerzas ucranianas, tanto soldados profesionales como batallones de voluntarios, se propusieron retomar el control de Debal’tseve. La ciudad, con 25.000 habitantes, se asienta en el nexo de múltiples líneas de carreteras y ferrocarril que son de importancia crítica para ambos lados del conflicto (Figura 3). La importancia de Debal’tseve’s radica en que es el punto que mantiene las dos mitades de Donbáss juntas, al mismo tiempo que une DPR y LPR con Rusia.

Debaltseve en el contexto de la región de Donbáss.

Recíprocamente, la ciudad es de vital importancia para Ucrania, porque su posesión niega a Rusia y sus aliados en el Donbáss una línea clave de comunicación. Además, la posesión de la ciudad permite a las fuerzas ucranianas la libertad de movimiento en el Donbass separatista. Por último, Debal’tseve es una línea crítica de comunicación entre los soldados en las líneas del frente del conflicto con el cuartel general táctico avanzado de las fuerzas ucranianas en Artemivs’k.18

Las fuerzas rusas y los separatistas prorusos tomaron el control de la ciudad durante la fase inicial de la guerra híbrida rusa en abril de 2014, pero su dominio sobre la ciudad era tenue. Las fuerzas ucranianas reconquistaron la ciudad en julio de 2014 y mantuvieron el control de la ésta hasta enero de 2015, cuando Rusia lanzó un ataque conjunto para retomar la ciudad, destruir al ejército ucraniano que había en ella y enviar un mensaje a los lugareños de que el gobierno ucraniano no podía protegerlos.

Debal’tseve, bajo control ucraniano, se presentaba como un saliente en el territorio controlado por los separatistas (Figura 5). Los BTGs rusos, equipados con los más modernos carros de combate T-80 y T-90, BMP-2s y BM-21 Grads, se establecieron junto a las brigadas mecanizadas separatistas en la mañana del 14 de enero de 2015. Luego atacaron para pinzar el saliente y destruir las fuerzas ucranianas que defendían Debal’tseve.19 El ataque tomó rápidamente la forma de asedio, mientras las tropas rusas y separatistas buscaban infligir un alto coste al ejército ucraniano y a la población civil de Debal’tseve que la ocupaba.

BRDM-2 del gobierno ucraniano en Debaltseve. Posee un blindaje de rejilla contra las cargas huecas. Su escaso blindaje lo hace muy vulnerable en el combate urbano. REUTERS/Gleb Garanich.

Las fuerzas ucranianas, cerca de 8.000 hombres, compuestas principalmente por la 128ª Brigada Mecanizada y el Batallón de Voluntarios de Donbáss, fueron ubicadas en trincheras y posiciones alrededor de la ciudad a la vez que controlaban la infraestructura vital de Debal’tseve. 20 En las primeras horas del 14 de enero, los soldados ucranianos oyeron el ominoso zumbido de los drones de reconocimiento rusos, que les sobrevolaban justo antes de que la artillería y los cohetes impactaran en sus posiciones. Los ataques de las fuerzas acorazadas rusas seguían inmediatamente a los de la artillería y cohetes. Los ucranianos buscaron refugio en sus trincheras mientras intentaban gestionar la situación.

Los ataques rusos y separatistas persistieron de una manera similar durante una semana – el asedio se caracterizó por el bombardeo indiscriminado de la ciudad con los lanzacohetes BM-21 y 9A52-4, mezclado con fuego de artillería y ataques blindados contra las posiciones ucranianas. Mientras los drones rusos patrullaban en busca de objetivos, los Spetsnaz, Glavnoye Razvedyvatel’noye Upravleniye (GRU) y tropas vestidas de paisano, ayudaban en la adquisición de objetivos y reconocimiento local.

Los bombardeos indiscriminados de la artillería devastaron Debaltseve. Maxim Shemetov-REUTERS

Profundamente conscientes de la situación ucraniana fuera de la ciudad y el impacto en la población civil dentro de ésta, las fuerzas rusas comenzaron a bombardear implacablemente Debal’tseve, mientras estrechaban más el cerco a la ciudad. En busca de exacerbar aún más la situación, las fuerzas rusas y separatistas cortan el acceso a la electricidad, calefacción y agua tanto en la misma Debal’tseve como alrededores el 22 de enero, lo que resulta en un rápido empeoramiento de las condiciones de vida de la población civil de la ciudad.21 En pocos días, 8.000 civiles huyeron de la ciudad, y otros 6.000 civiles murieron durante los combates por Debal’tseve.22

Las fuerzas rusas y separatistas controlaban ambos flancos del saliente de Debal’tseve y estaban a punto de pinzar el saliente, convirtiéndolo en una bolsa el 1 de febrero de 2015.

La 128ª Brigada Mecanizada, el Batallón de Donbáss y otras fuerzas ucranianas todavía tenían acceso a sus cuarteles generales y a la base logística en Artemivs’k, al noroeste de Debal’tseve, a lo largo de la carretera M03. Los combates de baja intensidad persistieron desde el comienzo del mes hasta el 9 de febrero, cuando los contrarios se apoderaron de Lohvyne, la última ruta de abastecimiento de las fuerzas ucranianas en Debal’tseve.

La batalla de Debaltseve se intensificó entre el 10 de febrero y el final de la batalla, el 20 del mismo mes. El 10 de febrero, las fuerzas rusas lanzaron dos ataques alrededor de la ciudad, buscando cerrar el círculo alrededor de las fuerzas ucranianas, lo que resultó en 19 soldados ucranianos muertos y 78 heridos. De esta manera, las fuerzas ucranianas fueron aisladas en Debal’tseve.24

Finalmente las fuerzas rusas negaron el acceso a la carretera M03, la arteria entre Debal’tseve y el territorio controlado por el gobierno ucraniano y el HQ operacional en Artemivs’k. El 11 de febrero los rusos lanzaron ataques con cohetes desde Debal’tseve a la sede del gobierno y del ejército en Kramatorsk. También lanzaron ataques con los MLRS y piezas de artillería para negar el movimiento de las fuerzas ucranianas dentro o fuera de la ciudad. En este punto de la batalla, las fuerzas ucranianas se encontraron verdaderamente aisladas y físicamente incapaces de escapar del cerco.

Rusia, buscando explotar el éxito de sus recientes acciones ofensivas, desplegó ese mismo día dos BTGs más del SMD, que consistían en más de 100 tanques, Boyeva Mashina Pekhoty (BMPs) y MLRS. El acuerdo de Minsk II, que debía reducir las operaciones militares en Debal’tseve, se alcanzó el 12 de febrero. Sin embargo, Rusia ignoró el acuerdo, y sus fuerzas continuaron atacando sin compasión a las fuerzas ucranianas que mantenían sus posiciones defensivas alrededor de Debal’tseve.25

Lanzacohetes múltiples BM-21 Grad de los separatistas castigando las posiciones gubernamentales con sus proyectiles de 122mm en Debaltseve.

El 13 de febrero, las fuerzas rusas lanzaron ataques con cohetes desde Debal’tseve a posiciones ucranianas en Artemivs’k. Mientras llevaban a cabo ataques con fuego indirecto desde las afueras de la ciudad, BTGs rusos, y brigadas y batallones mecanizados separatistas continuaron castigando las posiciones defensivas ucranianas. Además, BTGs rusos lanzaron salvas de cohete continuamente contra Debal’tseve, destrozando la ciudad. Entre el 13-17 de febrero, los ucranianos realizaron pequeños intentos para romper el cerco, pero no pudieron reunir las fuerzas suficientes para atravesar las posiciones rusas. Lo que es más, el control ruso de la carretera M03, que vinculaba el HQ táctico avanzado de Ucrania en Artemivs’k con Debal’tseve, negó al gobierno ucraniano la posibilidad de aliviar sus fuerzas cercadas en Debal’tseve.

Rusia, al apreciar la debilidad de la situación ucraniana, inició su golpe de gracia. Las fuerzas rusas y sus aliados separatistas lanzaron un asalto a gran escala contra la ciudad el 17 de febrero de 2015.

Las fuerzas ucranianas, debilitadas por un mes de ataque continuo en las duras condiciones invernales, habían llegado a una situación límite, en la cual ya no podían mantener la posesión de la ciudad. Con la aprobación de su gobierno, las tropas ucranianas comenzaron la retirada de la ciudad. En la noche del 18 de febrero, cerca de 2.500 tropas ucranianas se habían retirado de Debal’tseve, dejando alrededor de 4.500 soldados todavía en la ciudad y alrededores. A la noche siguiente, el 90 por ciento de las fuerzas ucranianas se habían retirado, y a mediados del día 20 de febrero de 2015, Debal’tseve cayó oficialmente en manos de Rusia y las DPR/LPR.26

La retirada de Debal’tseve no se suponía que iba a ser una retirada con combates, sino de manera pacífica a lo largo de un pasillo predispuesto. De manera similar a la acción rusa durante la batalla de Ilovaisk, las tropas rusas no respetaron el acuerdo de retirada pacífica. En su lugar atacaron a los ucranianos a lo largo del corredor. Éstos se vieron obligadas a huir de las carreteras, abandonando sus vehículos y escapando a pie. Durante esta retirada, las tropas rusas destruyeron innumerables vehículos de combate ucranianos y capturaron cerca de 100 soldados.

La batalla por el control de Debal’tseve destruyó la 128ª Brigada Mecanizada y el Batallón de Donbáss como unidades de combate. Las pérdidas ucranianas totalizaron 300 muertos y 700 heridos. Las pérdidas rusas y separatistas son mucho más difíciles de definir, ya que Rusia sigue negando cualquier implicación en la batalla.27

 

Reflexiones de la Batalla

La victoria rusa en Debal’tseve es importante debido al beneficio que otorga a Rusia. El analista militar Hugo Spaulding escribe: “el colapso de la defensa ucraniana en Debal’tseve dejará a Rusia en una posición más fuerte para coordinar futuras operaciones ofensivas, la base de su estrategia militar en Ucrania”.28 Además, la victoria solidifica el vínculo entre la DPR y la LPR, asegurando una mayor cooperación entre las dos políticas dentro del Donbáss.

Operaciones rusas de reconocimiento

Las operaciones rusas en la batalla de Debaltseve, y a lo largo de toda la guerra, ilustran una predilección por emplear drones, Spetsnaz, GRU y fuerzas partisanas conjuntamente en labores de reconocimiento para apoyar el BTG y los HQ en el SMD.29 Al hablar sobre la eficacia del reconocimiento en el Ejército Ruso, el analista militar Phillip Karber declara: “los rusos han roto las reglas en cuanto al proceso de reconocimiento-ataque, al menos en el nivel táctico y operacional”.30

346º Brigada Independiente de Spetsnaz del Directorio Principal de Inteligencia (GRU) en Ucrania. La labor de estas fuerzas en misiones de reconocimiento, estrechamente coordinadas con la artillería, han llevado a esta a un escalón superior.

Una vez identificado el objetivo, la información se transmite a la unidad de ataque. La unidad entonces dispara la artillería requerida. Este ciclo sensor-to-shooter, que no requieren de consideraciones de apoyo aéreo, responde rápidamente y es extremadamente eficaz. La batalla de Debaltseve demuestra claramente la propensión de los rusos para el uso de cohetes y fuego de artillería; el mejor ejemplo es el ataque con cohetes en Zelenopillya, el 11 de julio de 2014, . El ataque contó con la combinación drones de reconocimiento y capacidades cibernéticas para identificar las formaciones ucranianas, interrumpir su capacidad para comunicarse y luego atacar con BM-21 Grad y 9A52-4 Tornado lanzados desde el SMD.31

El ataque, tal vez el apogeo de la doctrina rusa en cuanto a cohetes y artillería, resultó en 30 soldados ucranianos muertos, más de 100 heridos y dos batallones puestos fuera de combate.32

El modelo ruso de reconocimiento es diferente al del U.S. Army. El Ejército Ruso no posee unidades de reconocimiento similares a las unidades de caballería de los Estados Unidos, que llevan a cabo labores de reconocimiento para sus fuerzas terrestres. El modelo ruso amalgama drones, fuerzas especiales y partisanas para llevar a cabo un reconocimiento profundo y operacional. Los BTGs emplean sus activos orgánicos para el reconocimiento local y táctico. El propósito de esta estructura organizativa es agilizar el flujo de información a la formación a la que reporta.33

Además, es fundamental entender que las fuerzas especiales rusas, principalmente Spetsnaz y GRU, no operan, ni se organizan, de la misma manera que la de las fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos. Las fuerzas especiales de Rusia están encuadradas dentro de las unidades convencionales del Ejército Ruso y responden directamente al comandante de esa unidad. No operan en una estructura de mando paralela a las fuerzas convencionales como la del U.S. Army Special Operations Command.

Así, el jefe de la fuerza convencional dirige la acción de los Spetsnaz y GRU, logrando un alto nivel de sinergia dentro de las fuerzas terrestres rusas.34

Fuego indirecto ruso

El uso de cohetes y artillería domina la guerra terrestre rusa. El uso ofensivo de la artillería y los cohetes no es nuevo para el pensamiento militar ruso; está profundamente arraigado en su modo de hacer la guerra. La doctrina del Ejército Soviético en la Segunda Guerra Mundial se construyó alrededor de la idea de “ofensiva de artillería”, en la que las formaciones de carros de combate y de infantería apoyaban la ofensiva de artillería convencional y de cohetes, aprovechando el éxito logrado a través del fuego masivo. Como el historiador John McGrath escribe, “El fuego de artillería fue diseñado para destruir o suprimir las defensas enemigas, con las fuerzas de maniobra avanzando tras éste, para ocupar el terreno, o sino aprovechando las ventajas de los efectos del fuego de artillería”.35

Lo qué es nuevo en el enfoque ruso en el uso de artillería convencional y cohetes es la manera en la cual identifican blancos y cómo reducen los intermediarios entre el sensor y el tirador. La capacidad de las fuerzas rusas para encontrar y fijar un oponente más allá del alcance en el cual sus adversarios pueden hacer lo mismo no puede ser ignorada, especialmente cuando se considera la capacidad asociada para disparar cantidades masivas de cohetes y fuego de artillería casi instantáneamente.

Ausencia de guerra conjunta

Un punto crítico para recordar acerca de las operaciones rusas en Ucrania es que no son conjuntas – no hay ninguna fuerza aérea rusa o aviones de las Fuerzas Terrestres en el aire, negando un espacio aéreo libre. Esto significa que las solicitudes de apoyo de fuego son más oportunas de lo que de otra manera serían. Mientras que el ejército estadounidense se enorgullece de su capacidad de poder funcionar como una sola unidad, esto es de poca preocupación para los rusos, al menos en relación con las operaciones de combate en Ucrania.

En la guerra Ruso-Ucraniana, la falta de operaciones conjuntas es beneficioso para las fuerzas terrestres rusas, ya que su sistema sensor-to-shooter es casi instantáneo debido a la ausencia de aviones en el cielo que puedan interferir en el fuego indirecto. También, la mayoría de las unidades de artillería son orgánicas al BTG.36 Esta situación se agrava por el hecho de que las fuerzas rusas no están preocupadas por la precisión en la capacidad de ataque, ni se preocupan por los daños colaterales.

Guerra de asedio revisada

Las fuerzas rusas parecen practicar la guerra de posiciones, utilizando la acción táctica para desencadenar las respuestas deseadas basadas en las reacciones ucranianas anticipadas a estímulos. Numerosos ejemplos durante la guerra Ruso-Ucraniana ilustran esta idea; uno de ellos fue la Batalla de Debaltseve, pero también incluyen a la Batalla del aeropuerto de Luhansk, además de la Primera y Segunda Batalla del aeropuerto de Donetsk y la Batalla de Ilovaisk. La guerra de asedio se da debido a la propensión de Rusia a los fuegos indirectos ofensivos para erosionar lentamente el poder de combate ucraniano y la voluntad política, permitiendo a Rusia obtener sus objetivos operacionales.

Fuerzas ucranianas tomando posiciones cerca de Debaltseve el 16/02/2015. La toma de decisiones apresuradas provocadas por los rusos fueron fatales para Ucrania.

Los asedios rusos también responden a la tendencia ucraniana a “aprovechar la iniciativa” comprometiendo rápidamente fuerzas a la provocación rusa antes de evaluar adecuadamente la situación para determinar la acción más adecuada. El rápido envío de las tropas ucranianas en respuesta a la acción ofensiva rusa en los aeropuertos de Luhansk y Donetsk, y en Ilovaisk, son ejemplos en los que Rusia atrajo a los ucranianos para que se aislaran inadvertidamente ellos mismos, explotando dicha situación a través del asedio. Mientras que las condiciones que llevaron a la batalla de Debaltseve son algo diferentes a las de Luhansk, Donetsk o Ilovaisk, cada batalla se desarrolló esencialmente de una manera similar.

La conclusión es que las tropas que se involucran apresuradamente con el objetivo de aprovechar la iniciativa, puede resultar contraproducente para éstas ante un enemigo hábil que busca capitalizar la oportunidad, que a menudo se presenta a través de los tropiezos de un oponente o a través de sus patrones de acción.

Del mismo modo, la guerra de asedio rusa parece estar ligada a su estrategia operacional conjunta, centrada en el desgaste y el agotamiento. En cada una de las principales batallas en Ucrania, las fuerzas rusas poseían la capacidad de aniquilar a las fuerzas ucranianas, sin embargo, decidieron no hacerlo. Las fuerzas rusas no están buscando una victoria rápida y decisiva en Ucrania. En cambio, buscan desangrar al ejército ucraniano, tanto en términos de personal como en vehículos de combate como tanques, vehículos de combate de infantería y artillería. El propósito del asedio, junto con el uso ubicuo del fuego indirecto, es destruir lentamente al equipo ucraniano y su personal. Dando un paso más allá, es probable que el lento desgaste de los soldados tenga un impacto psicológico en el pueblo ucraniano, haciéndolos menos propensos a participar voluntariamente o a apoyar a las fuerzas armadas ucranianas, o a los batallones voluntarios, que han asumido una gran parte de los combates en Ucrania.

Tropas ucranianas en su retirada de Debaltseve.

El asedio ruso erosiona la fe del pueblo en el gobierno y la capacidad del ejército para dirigir con coherencia una guerra. Ambas condiciones, cuando se juntan, pueden crear apatía nacional dentro de la población ucraniana. Esto debilita estratégicamente la capacidad del Gobierno ucraniano de influir en un resultado positivo.

 

Conclusión

El Ejército Ruso de hoy no es de la misma envergadura que el Ejército Soviético de la Guerra Fría. Sin embargo, es de vital importancia recordar que el Ejército Ruso tampoco es semejante al que los Estados Unidos se enfrentó en los desiertos de Kuwait, Arabia Saudita e Irak en 1991, o en Irak en 2003. El ejército de Rusia es un ejército de tierra formidable que ha demostrado su temple en la guerra moderna convencional. Eso en sí mismo garantiza respeto y análisis. La guerra Ruso-Ucraniana proporciona una visión de la doctrina actual del Ejército Ruso. La guerra híbrida en Ucrania, con sus matices cibernéticos, electrónicos y de operaciones de información, eclipsa una campaña muy convencional que se está librando justo debajo de esa fachada.

La batalla de Debaltseve representa la experiencia acumulada del Ejército Ruso a través de la guerra Ruso-Ucraniana. Las características sobresalientes de la batalla, como se relacionan con el Ejército Ruso, incluyen la estrecha compenetración del reconocimiento ruso con las capacidades de fuego indirecto, creando un sistema sensor-to-shooter con alta capacidad de reacción. Además, la batalla demuestra una falta de operaciones conjuntas en la guerra Russo-ucraniana, lo que paradójicamente hace que el ejército ruso sea más letal de lo que podría ser.

La batalla es otro ejemplo de asedio ruso, que se utiliza no sólo para erosionar a fuerzas en el nivel táctico y operacional, sino para agotar estratégicamente al ejército y gobierno ucranianos, mientras que se anotan victorias de importancia en cuanto a operaciones de información con respecto a la relación del Gobierno ucraniano con su pueblo. Por último, la batalla demuestra la utilidad del BTG, que es el resultado de una innovación meditada para encontrar la mejor combinación de capacidades en cada escalón de mando para enfrentarse al tipo de guerra que se está luchando.

PRIMERA PARTE DEL ARTÍCULO:

Batalla de Debaltseve: el aspecto convencional de la Guerra Híbrida Rusa en Ucrania (I)

Notas:

18 Hugo Spaulding, Ukrainian Situation Report: Feb. 13, 2015, Washington, DC: Institute for the Study of War, 2015.

19 Hugo Spaulding, Putin’s Next Objective in the Ukraine Crisis, Washington, DC: Institute for the Study of War, 2015.

20 Ibid.

21 Ibid.

22 United Nations Office for the Coordination of Humanitarian Affairs, Ukraine: Situation Report No. 29, Feb. 27, 2015; accessed Sept. 29, 2016, http://www. unocha.org/2015annualreport/2015annu alreport.pdf.

23 Spaulding, Ukrainian Situation Report.

24 Ibid.

25 Ibid.

26 Hugo Spaulding, Russia-Backed Separatists Launch Offensive in Ukraine, Washington, DC: Institute for the Study of War, 2015.

27 Alec Luhn, “Ukrainian Soldiers Share Horrors of Debal’tseve Battle after Stinging Defeat,” The Guardian, Feb. 18, 2015; accessed Sept. 17, 2016, http://theguardian.com/world/2015/feb/18/ukrainian-soldiers-share-horrors-of-debaltseve-battle-after-stinging-defeat.

28 Spaulding, Putin’s Next Objective in the Ukraine Crisis.

29 Patrick Tucker, “U.S. Army Racing to Catch Up to Russia on Battle Drones,” Defense One, Sept. 28, 2016; accessed Sept.

29, 2016, http://www.defenseone.com/ technology/2016/09/us-army-racingcatch-russia-battledrones/131936/?oref=d-topstory.

30 Karber lecture.

31 Natalia Zinets and Maria Tsvetkova, “Ukraine Says Rebels Will Pay As Missiles Kill 23 Soldiers,” Reuters, July 11, 2014; accessed Oct. 1, 2016, http://www.reuters.com/article/us-ukraine-crisis-idUSKBN0FG1A920140711.

32 Ibid.

33 Timothy L. Thomas, Recasting the Red Star: Russia Forges Tradition and Technology Through Toughness, Fort Leavenworth: Foreign Military Studies Office Press, 2011.

34 Charles K. Bartles, “Russia’s Indirect and Asymmetric Methods as a Response to the New Western Way of War,” Special Operations Journal, Vol. 2, No. 1, 2016.

35 John J. McGrath, Crossing the Line of Departure: Battle Command on the Move, A Historical Perspective, Fort Leavenworth: Combat Studies Institute Press, 2006.

36 Incluyen artillería autopropulsada, BM-21 Grads y 9A52-4 Tornados.

 

Artículo original (Battle of Debal’tseve: the Conventional Line of Effort in Russia’s Hybrid War in Ukraine) traducido de la revista Armor Winter 2017.

Autor: MAJ Amos Fox estudia en la School of Advanced Military Studies, Fort Leavenworth, KS. Anteriores destinos incluyen commander, Troop L, 2nd Squadron, 16th Cavalry Regiment, 199th Infantry Brigade, Fort Benning, GA; commander, Company D, 1st Squadron, 11th Armored Cavalry Regiment (ACR), Fort Irwin, CA; assistant operations officer, 1st Squadron, 11th ACR, Fort Irwin; commander, Headquarters and Headquarters Troop, 1st Squadron, 10th Cavalry Regiment, 2nd Brigade, 4th Infantry Division, Fort Carson, CO; y assistant operations officer, 2nd Battalion, 8th Infantry Regiment, 2/4 Infantry Division, Fort Carson.

La preparación militar del MAJ Fox incluye Command and General Staff College, Airborne School, Maneuver Captain’s Career Course, Cavalry Leader’s Course, Bradley Fire Support Vehicle Course y Field Artillery Officer Basic Course.

Tiene además una licenciatura en ciencias en educación secundaria de la Indiana University-Purdue University at Indianapolis y un grado de master’s of arts en Educación Secundaria de la Ball State University. Las condecoraciones del MAJ Fox Draper son: Armor Leadership Award, Fiscal Year 2013; miembro de la 11th ACR’s honorary rolls; y la Order of St. George (Bronze).

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