Necesita la USAF un turbohélice contra-insurgencia del programa OA-X?

Para muchos la respuesta es clara, sí, necesita un turbohélice como el Super Tucano para ciertas labores. Para Loren Thompson, experto en defensa, la respuesta es No. Aquí sus fundamentadas razones:

1- Los espacios aéreos libres de amenazas van a desaparecer. Los próximos escenarios calientes serán el Pacífico Occidental, el Golfo Pérsico y Europa del Este. En estos tres escenarios hay defensas antiaéreas y aviones enemigos que hacen inviable el uso de aviones COIN de hélice, e incluso de la mayoría de cazas que no sean furtivos.

2- Ya poseen numerosos medios para Apoyo Aéreo Cercano. Uno de los motivos esgrimidos es que se necesitarían para estas labores. Pero ya hay muchos medios con mejores posibilidades de supervivencia que el candidato a OA-X, como los A-10 Thunderbolt II, B-52, AC-130 o F-16.

3- Desviará dinero de programas más urgentes. Aunque se dice que este tipo de aviones reducirá costes, lo hará cuando entre en servicio. Mientras tanto, entre los años que tarde en desarrollarse el programa, la compra de cientos de aviones, su modificación, entrenamiento de pilotos y personal en tierra, y los repuestos costará un dineral al contribuye que repercutirá en otros programas vitales.

4- Que se disponga de un cielo seguro para los turbohélices no quiere decir que sean mejores en las labores contra-insurgencia. Los jets de combate pueden llegar antes donde se les requiera, bajo cualquier condición meteorológica, mayor permanencia en el campo de batalla, también más carga de combate y más variada, pudiendo responder mejor ante los imprevistos que surgan. Ahorrar dinero en el OA-X supone gastar más en vidas norteamericanas.

5- La guerra contra el terrorismo está llegando a su fin. Tras 16 años de lucha, el ISIS está acabado, Al Qaeda una sombra de lo que fue, etcétera. El único país donde los terroristas siguen vigentes es en Afganistán. Pero este es un escenario donde los EEUU no piensan volver, además, ya se a dotado y entrando a la fuerza aérea afgana con aviones de este tipo. Por tanto, el OA-X no sólo sería invertir en tecnología de ayer, sino con miras a una situación pasada.

El autor apuesta por que se doten aquellos países (como Irak o Afganistán) de este tipo de aviones, mientras que EEUU se enfoque en guerra convencional ante los nuevos retos como el ruso.

Sin embargo, el autor se equivoca en algunos aspectos, como el de permanencia en vuelo de los turbohélices como el Super Tucano, muy superiores al de los sedientos F-15/16, por ejemplo. También pretende que naciones foráneas se doten con el armamento que EEUU les dicte, algo que en muchas ocasiones es inviable.

Un escenario posible de intervención que menciona, el del Golfo Pérsico, concretamente en Yemen, dónde se utilizan aviones como el A-802U contrainsurgencia, EEUU volvería a desplegar costosos F-15E, con horas de vuelo de 27.000 dólares y lanzando bombas carísimas contra pick-ups? Tienen pensado agotar las castigadas células de los aviones de cuarta generación en ello?

Necesita la USAF un turbohélice contra-insurgencia
La moderna cabina del Super Tucano

Otro asunto es que los aviones COIN, al utilizar plataformas de aviones de entrenamiento, tener cabinas, sensores y armamento moderno similar al de los jets de combate, servirán para entrenamiento de los pilotos, con costes por hora de vuelo 6 o 7 veces menores. Su baja velocidad es otro factor que beneficia en el aprendizaje al dar mayor tiempo en realizar los procedimientos.

Los conflictos asimétricos no van a desaparecer (el yihadismo no está en retroceso salvo el Siria o Irak), e incluso en los supuestos donde se daría la guerra híbrida, si la superioridad aérea norteameticana prevalece y se consiguen destruir las defensas SAM enemigas, eliminaría el aspecto convencional a la guerra y tendrían otro asimétrico, dónde los turbohélices serían de gran ayuda.

2 Comentarios

  1. Me sorprende que en todo el artículo no se mencione al OV-10 Bronco. ¿No se puede considerar el mismo tipo de avión? Tenía entendido que era precisamente eso: un turbohélice de gran capacidad de carga de combate, gran tiempo de permanencia en la zona caliente y concebido para el apoyo cercano.

    ¿No sería también viable para este tipo de operaciones un reactor ligero moderno, en la línea del Aviojet (pero con parámetros actuales, claro)?

    • Ya se propuso por parte de Boeing, pero ni tenían fuselajes en condiciones para el programa, ni era viable una nueva producción del avión por parte de Boeing. Además de otros contratiempos:

      The OV-10X is a now-defunct proposal from Boeing. A proposal was delivered in 2009 for the LAAR program that would have required a buy of 100 aircraft at $20 million per aircraft. But subsequent follow-up in April 2015 revealed that Boeing is not tooled for new-production aircraft, and that there are no existing airframes suitable for modification.

      The existing OV-10 inventory is in such poor condition that DEVGRU took two years and $30 million to locate and return two aircraft to serviceability for the Combat Dragon II program. These particular aircraft are NASA-owned OV-10s, designated OV-10G+, that have been partially upgraded with new engines and a 12-inch EO/IR ball.

      The aircraft has no mission system, no 1553B or 1760 weapons architecture, but it successfully employed APKWS II guided 70-millimeter Hydra rockets in combat. Its remaining weapons certifications are left over from Vietnam. There is no viable path to a new-build or remanufactured OV-10.

      http://warisboring.com/the-pentagon-has-two-choices-for-light-attack-planes/

      También entre los competidores está el Scorpion de Textron, similar al avión que usted menciona.

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