Israel, país líder en numerosos sistemas de armamento, va a dar un salto cualitativo que pondrá en los aires al posiblemente mejor misil de su tipo. No es nada raro en su trayectoria, pues ya lo demostró en los cielos sirios en 1982 con el Python-3, un misil de corto alcance de guía IR que tuvo una tasa de derribos altísima. Ahora, Israel aprovecha el programa para el sistema de defensa antiaérea David Sling para dotarse de un nuevo misil aire-aire. Misil aire-aire israelí Stunner

David Sling

El sistema David Sling forma parte de la densa red israelí de defensa aérea compuesta por múltiples capas. Pretende cubrir el hueco que hay entre los misiles Arrow 2 de defensa contra misiles balísticos, y el Iron Dome, de corto alcance y contra cohetes tipo Grad y morteros lanzados por Hezbolá y Hamás. Decimos llenar el hueco, porque pretende sustituir a los ya muy veteranos MIM-23 y a los también ya superados MIM-104 Patriot PAC-2 GEM+, a pesar de sus continuas modernizaciones. Los objetivos que puede hacer frente van desde misiles balísticos tácticos, a misiles de crucero, cohetes de largo alcance, objetivos de escasa firma radar y térmica como UAVs, o blancos maniobreros como aviones de combate. Misil aire-aire israelí Stunner

F-16I Sufa con el Stunner.

Por norma general, son los misiles aire-aire de medio alcance los que acaban en plataformas basadas en tierra, con algunas modificaciones, como el incorporarle una propulsión adicional (booster) para alcanzar la velocidad deseada. Esto no es necesario en los aviones de combate, ya que estos normalmente alcanzan una gran velocidad para imprimirle energía cinética al misil y mejorar su alcance. Ejemplos de lo anterior lo tenemos en Israel mismo, con el sistema Spyder, que incorpora a los misiles Python-5 y Derby en un camión lanzador. Otro misil aire-aire que siguió este camino fue el AMRAAM, derivando en el SAM noruego NASAMS. Pero en esta ocasión, el camino recorrido es el inverso. El misil Stunner del sistema David Sling pasa a incorporarse a los cazas de Israel con algunas modificaciones.

 

Pioneros de la sexta generación de misiles

El Stunner supera con creces a los misiles de la generación anterior, como el AIM-120D AMRAAM,  o el todavía más avanzado, MBDA Meteor, gracias a las nuevas características introducidas.

 

Un Stunner interceptando su objetivo durante unas pruebas. Su enorme energía cinética, gracias a su gran velocidad de Mach 7.5 le permite carecer de cabeza de guerra. Imagen del US Missile Defense Agency, Department of Defense.

Capacidad Hit-to Kill

Para empezar, el Stunner posee tal precisión y maniobrabilidad como para confiar en la capacidad hit-to-kill, es decir, carece de cabeza de guerra explosiva a la hora de destruir su objetivo. La destrucción se lleva a cabo por impacto, con la enorme energía cinética que le otorgan sus Mach 7.5. Al menos esa es la velocidad que alcanza la versión terrestre equipada con el booster. La aérea, teniendo en cuenta que no necesita de dicha etapa para alcanzar la velocidad y altura necesarias, suponemos que no tendrá problemas para llegar a esa velocidad. El ahorro de peso y espacio de la espoleta y la cabeza explosiva es utilizado para mejorar el alcance del misil, y lo que es todavía mejor, la zona de no escape.

 

Aumento de la Zona de No Escape

El Stunner es un misil de dos etapas, en la cual la primera sirve para impulsar hasta en dos ocasiones al misil durante la fase intermedia, y la segunda se activa en la fase terminal. Esto supone una enorme ventaja con respecto a misiles como el AMRAAM o los R-77 (salvo las versiones ramjet), que disponen tan solo del empuje inicial y debe mantener al máximo esa energía cinética hasta la destrucción del objetivo. En la medida que el avión enemigo cambie de rumbo, el AMRAAM deberá de corregir el suyo, lo que le hará perder energía, hasta que llegue a la fase final, y deba enfrentarse a las maniobras bruscas del enemigo. Si el misil ha de seguirle, perderá todavía más energía, cosa que el avión podrá mantenerla gracias al empuje de su motor, al cual se le exigirá todo lo posible.

Por tanto, como hemos visto, si el misil debe recorrer una larga distancia, en la fase final llegará con escasa energía, por lo que no podrá cumplir su objetivo frente a blancos maniobreros. Es por ello que los alcances de los misiles no son algo exacto, sino que dependerán de un montón de factores.

Sin embargo, el Stunner, gracias a su última etapa, le imprimirá la energía necesaria para destruir al objetivo en la fase terminal si éste se encuentra demasiado lejos. Esto hace que aumente la zona de no escape (NEZ) considerablemente frente al AMRAAM, que se verá carente de energía en los rangos medios y largos de su alcance máximo teórico. En este último aspecto se sitúan el Meteor y el Stunner en la misma liga.

 

Aumento del alcance

No tenemos datos precisos todavía sobre el alcance del Stunner en su versión aire-aire. Tan solo ha dejado caer la firma constructora Rafael que va a tener un alcance significativamente mayor al de otros misiles. Según algunas fuentes, el Stunner terrestre, con el booster, tiene un alcance máximo de 300 Km. Dudamos que la versión aérea se aproxime a esos valores, pero dejamos ahí la declaración para tenerla en cuenta.

 

Sistema de Guiado Revolucionario

Hasta el Stunner, los misiles aire-aire actuales disponen tan solo de un sistema de guiado, que puede ser, o IR (como en el R-27T o MICA-IR) o radar (activo ARH o semiactivo SARH). Israel tiene en cuenta los escenarios futuros donde la guerra electrónica podrá degradar las capacidades de los misiles ARH, por lo que le añade un sensor dual EO/IIR (Electro-Optical/Imaging Infrared) y radar activo. De este modo, se aumentan las posibilidades de acierto ante los intentos del enemigo de utilizar interferencias electrónicas, o bengalas. A pesar de que sus avanzados sensores tienen capacidades ECCM y IRCCM, redundar el sistema de guiado lo hace todavía más difícil de engañar.

La excelente gama de misiles de la firma israelí Rafael. Los tres misiles de la derecha son la versión terrestre para defensa antiaérea, es por ello que llevan acoplados el booster. A la derecha del todo, el Stunner, con su curiosa punta en forma de delfín, donde aloja los sensores.

El guiado IIR también tiene como objetivo poder discriminar a los señuelos de los misiles balísticos, o poder atacar parte concretas de estos, o de los aviones.

Pero no debemos obviar que el doble sistema de guiado también tiene en mente a los aviones furtivos al radar. Si bien estos también tienen algunas medidas para reducir la firma IR, en especial el F-22, y en menor medida el F-35, es más difícil dicha reducción. Por tanto, con este doble sistema de guiado aumentan las posibilidades de derribo frente a los aviones de quinta generación. Recordemos que países como Turquía han comprado el F-35, y andan también en un proyecto local, el TAI TFX, o EAU, que también van a desarrollar un quinta gracias la la firma rusa MiG. Este misil mira al futuro, donde los aviones furtivos van a proliferar.

 

Colmillos para el F-35

Gracias a su reducido tamaño, a pesar de sus sobresalientes características, similar al del AMRAAM, podrá ser portado por el F-35I Adir israelí, lo que aumentará las excepcionales capacidades del cazabombardero. Una de las razones por las que la participación israelí en el programa del F-35 ha sido tan problemática es que querían tener acceso al software del avión para incorporarle armamento propio, así como equipo de guerra electrónica. Viendo al Stunner, se entiende mejor la posición israelí. Misil aire-aire israelí Stunner

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