Aunque no ocurrió realmente durante la Guerra Fría propiamente dicha, la historia del bombardero soviético Tu-4 presagiaba el deterioro de las relaciones de EEUU con la Unión Soviética, aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Sobre como la URSS capturó un bombardero B-29 para crear el Tu-4

En la mañana del 31 de julio de 1944, el capitán Howard Jarrell y su tripulación de 10 hombres despegaron de Chengtu, China, en una misión contra una planta siderúrgica japonesa en Ansha, Manchuria. El B-29 del capitán Jarrell, apodado “Ramp Tramp”, fue asignado al 462nd Bomb Group y fue parte de un grupo de ataque compuesto por aproximadamente 100 aviones. Debido a problemas con la unidad de energía auxiliar, el “Ramp Tramp” fue el último avión en despegar para la misión de 2650 Km; durante casi dos horas estuvo con los motores en alto régimen de potencia para intentar alcanzar al resto de la formación, consumiendo así más combustible de la cuenta.

El avión del capitán Jarrell realizó el bombardeo con normalidad pudiendo recibir algún impacto de las explosiones de la artillería antiaérea enemiga, pero cualquier daño recibido fue de poca importancia. Cuando el piloto comenzó su descenso a la actitud de crucero para el vuelo de regreso a Chengtu, el motor derecho interno (no. 3) “murió” y no pudo ser “emplumado” (posición en la que las palas de las hélices se disponen en un ángulo elevado para reducir la tendencia del avión a girar hacia el lado del motor que falló, girando las palas de manera paralela al flujo de aire para minimizar la fricción aerodinámica). El motor tuvo que ser apagado y la creciente resistencia de la hélice no emplumada dejó patente que el avión no iba a ser capaz de volver a Chengtu debido a la falta de combustible. Sobre como la URSS capturó un bombardero B-29 para crear el Tu-4

B-29 capturado por la URSS el 31 de noviembre de 1944. N/S 42-6358 del 794º Escuadrón del 468º Grupo de Bombarderos.

El avión aún estaba sobre territorio japonés, por lo que la tripulación comenzó a destruir todo el material clasificado a bordo incluyendo manuales de operación, órdenes e instrucciones en caso de que fueran obligados a aterrizar en territorio enemigo. Todo el material y el papel triturado(manuales de vuelo, listas de verificación, carteles, libros de código, etc.) fueron arrojados a la rueda del tren de aterrizaje situado en el morro del avión. Mientras tanto, el piloto se dirigió hacia la base rusa en Vladivostok para aterrizar el avión dañado en territorio aliado. Cuando el bombardero se acercó al aeródromo ruso, un escuadrón de cazas despegó rápidamente para “escoltar” al avión. Los aviones rusos dispararon cerca del B-29, pero no estaba claro si estaban tratando de dar en el avión o forzarlo a descender. Tras unos minutos, un piloto de combate ruso hizo señas al bombardero para que aterrizara. El B-29 comenzó a dirigirse hacia un aeródromo con una pista de aterrizaje de hormigón, pero los cazas comenzaron a disparar de nuevo y les indicaron de que el avión debe aterrizar en una franja de hierba. Aunque esa franja de hierba era demasiado pequeña para un B-29, el capitán Jarrell se dirigió a ella, ya que no tenía otra opción. A medida que bajaba el tren de aterrizaje, todo el material triturado en la rueda delantera cayó en las aguas de la bahía de Vladivostok. El avión aterrizó justo por encima de la velocidad de pérdida y se detuvo poco antes de salirse del final de la pista.

Después de aterrizar, el capitán Jarrell ordenó a la tripulación que se quedara a bordo del B-29 mientras él iba a tratar de comunicarse con los pilotos rusos, pero ninguno de ellos hablaba inglés. Unas horas después, la tripulación salió del avión y se unió al capitán Jarrell. El capitán Jarrell pidió que se le permitiera ponerse en contacto con el cónsul americano en la ciudad, pero el permiso le fue denegado. Los “aliados” rusos interrogaron a la tripulación estadounidense durante tres días tratando de obtener detalles operacionales sobre el avión y sus capacidades. La tripulación se negó a divulgar información secreta y después de tres días de interrogación y sin contacto del cónsul americano, se negaron a hablar durante una semana. El día 11 después del aterrizaje, la tripulación pudo finalmente hablar con el Consulado. Desafortunadamente, la tripulación no fue entregada al Consulado y permaneció prisionera de los rusos durante siete meses antes de ser liberada junto con otros 100 aviadores del US Army y de la US Navy que se habían visto obligados a aterrizar en territorio ruso durante la Segunda Guerra Mundial. Sobre como la URSS capturó un bombardero B-29 para crear el Tu-4

Prototipo chino KJ-1 AEWC, basado en el Tu-4. Autor Allen Watkin. Licencia CC BY-SA 2.0.

Los rusos se quedaron el “Ramp Tramp” a pesar de las protestas americanas, junto con otros tres B-29 que aterrizaron en territorio soviético (dos de ellos en aterrizajes de emergencia similares al narrado y el otro estrellado en Siberia). El fabricante de aviones Tupolev examinó el B-29 minuciosamente y lo copió casi exactamente (una hazaña de la ingeniería bastante notable). El avión resultante fue designado Tu-4 (nombre en código OTAN “Bull”). El Tu-4 seguió siendo el principal bombardero de largo alcance de la Unión Soviética hasta cerca de 1955 cuando fue retirado gradualmente en favor de nuevos modelos. Varios Tu-4 fueron transferidos a la Fuerza Aérea China a mediados de la década de 1950 y continuaron sirviendo durante muchos años más.

Sobre como la URSS capturó un bombardero B-29 para crear el Tu-4

Artículo del National Museum of the US Air Force.

 

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