Yendo por la carretera M-510, dirección Colmenar de Arroyo viniendo desde Navalagamella, es imposible no hacer alto en uno de los mejores búnkeres de la Guerra Civil en Madrid. Destaca por su buen estado de conservación, a diferencia de otros cercanos que están en condiciones ruinosas y muestra el poco amor por el legado material del conflicto. Aunque sobre estos haremos otro artículo. Visita al Bunker Blockhaus 13 de la Guerra Civil Española

Lo primero que llama la atención es su curioso nombre, blockhaus, el cual procede de Francia, donde denominaban a los búnkeres de hormigón de esa manera en la Primera Guerra Mundial, aunque a su vez era un préstamo del alemán, que curiosamente tenía un significado diferente. En España castellanizamos el término como “blocao”.

El modelo visitado, único construido de todo el plan de fortificación, es un blockhaus A, ya que el B, de mejores características, requería del doble de material y de personal para su construcción, por lo que fue desechado. Sin embargo, el blockhaus A no permitía ni poder lanzar granadas de mano, ni poder acoger tropas en retirada. Para resolver el primer problema, se añadió una banqueta de 5 metros adosada al cuerpo central, en el patio interior, donde también cuenta con una estructura para poder alojar armamento antiaéreo.

El búnker tiene una gran solidez como se puede apreciar a simple vista. De hecho fue construido para resistir proyectiles de 155mm y bombas de aviación de hasta 100 kg. Un impacto puede apreciarse en la parte superior de este, sin que consiguiera penetrarlo, aunque a costa de dejar una gran muesca. En la galería fotográfica os dejamos una imagen de esto que decimos. Mayor solidez le dan las troneras con derrame escalonado, tanto las dispuestas para ametralladoras en los cuatro fortines, como las de fusilería.

En el panel informativo del emplazamiento se ofrece la siguiente información, que es buena para tener un contexto histórico:

A finales de 1938 el mando del ejército nacional programa la defensa de los cruces de las principales vías de comunicación de la zona oeste de la sierra. Para ello deciden construir fortificaciones de hormigón tanto en primera línea como en la retaguardia, con el objetivo de impedir el progreso de las fuerzas de la República por las carreteras, ofrecer abrigo a las tropas dispersas y desbordadas y resistirían hasta la llegada de las reservas.

Del proyecto inicial, que planteaba la construcción de 22 fortines tipo blockhaus (construcción de hormigón que recoge los modelos de la arquitectura militar de la Primera Guerra Mundial, ideados a raíz de la estabilización del frente occidental europeo), sólo se llegó a concluir este, el blockhaus nº 13 en Colmenar del Arroyo. Presenta cuatro nidos semiesféricos con troneras, conectados por un anillo deambulatorio con fusileras. Tiene banqueta para arrojar bombas de mano en el patio interior y posición para un arma antiaérea. Se accede al interior por un túnel que conduce al nido principal, mientras que por el exterior se puede entrar por dos escalinatas enfrentadas y pasar al interior por un pequeño hueco. Cuenta con una red de saneamiento y defensas exteriores, tipo alambradas, zanjas o trincheras.

En la siguiente galería fotográfica pueden hacer click sobre cada imagen para aumentarla y apreciar los detalles mejor:

Vista panorámica del búnker Blockhaus 13
Vista del interior del búnker.

 

Autor: Jonathan Pérez ArenasVisita al Bunker Blockhaus 13 de la Guerra Civil Española

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