Tras 45 años desde su primer vuelo, al F-15 parece quedarle mucha vida por delante. Con la línea de producción abierta y suministrando ejemplares nuevos a Qatar (F-15QA), o actualizando los “viejos” F-15S al estándar F-15SA, estos aviones verán muchos años hasta su retiro. Pero Boeing recicla su obra maestra con nuevos packs de mejoras según la web Flightglobal.

Durante el Air Warfare Symposium celebrado el 22-23 de febrero se presentaron estas mejoras en un modelo virtual de Boeing. Estas eran básicamente dos:

Pod Tecnológico Conformable. En su versión Strike Eagle, el F-15 lleva dos tanques de combustible conformables para aumentar la autonomía de vuelo sin penalizar apenas la aerodinámica o maniobrabilidad, además de dejar libres más puntos para llevar armamento. En lugar de este tanque de combustible, se sustituirá por un pod con sensores avanzados, como por ejemplo, un radar de apertura sintética lateral. Con un radar así funcionaría como un mini-J-STARS, pero siendo capaz de trabajar en entonos disputados sin la vulnerabilidad de un E-8. No descartamos también algún sensor similar al Sniper Pod integrado en el pod, mejorando la aerodinámica del avión.

Imagen SLAR (banda K) de Harrisburg, Pennsylvania (EEUU).

Multiple Ejector Rack “Amber”. Este pilón múltiple permite aprovechar mucho mejor la capacidad de carga del F-15. Puede llevar tanto armamento aire-aire del tipo AIM-120D AMRAAM, como aire-suelo (bombas guiadas por satélite JDAM de 225 Kg o small diameter bombs de menor tamaño), e incluso multiple miniature air launched decoys (MALD). Estos últimos son de vital importancia para la supervivencia del avión y para saturar/engañar a los sistemas integrados de defensa aérea enemiga (IADS). Son señuelos aereos que simulan ser aviones de combate, con un alcance de 926 Km y un peso menor de 136 Kg. De esta manera gastan los misiles antiaéreos enemigos, revelan la posición de los sistemas SAM y los saturan. También hay una versión de guerra electrónica, el MALD-J, de modo que interferiría los radares enemigos a una distancia de seguridad enorme.

En ambientes de intensa actividad de sistemas de guerra electrónica, los 22 misiles AMRAAM aumentan la probabilidad de bajarse al enemigo.

El Amber sería un multiplicador de fuerzas importante para el F-15, ya que llevaría hasta 22 misiles aire-aire, tanto para uso propio como para asistir a los F-35 o F-22, actuando como si fuera un sistema de “reabastecimiento” de misiles.

Además, los MALD darían una capacidad SEAD (supresión de defensas aéreas) aumentada, todo ello sin afectar a la capacidad de carga de armamento.

MALD en un F-16.

El F-15 ha envejecido muy bien gracias a las continuas modernizaciones: nuevos ordenadores de misión, mandos fly-by-wire, radar AESA como el APG-63(v)3, sistema de guerra electrónica digital DEWS, motores GE Aviation F110-GE-129 de mayor potencia, etc. Estas nuevas mejoras pueden verse hechas realidad ante las perspectivas de nuevos pedidos. Qatar compró 36, pero el Congreso de los EEUU aprobó la venta de hasta 72. También la Fuerza Aérea de Alemania ha mostrado interés en el avión de Boeing para reemplazar los Tornado.

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